La ciencia peruana avanza en uno de los territorios más extremos del planeta. Un equipo de investigadores y tesistas del Laboratorio de Micología y Biotecnología “Marcel Gutiérrez-Correa” de la Universidad Nacional Agraria La Molina participó en la Trigésima Segunda Expedición Científica del Perú a la Antártida, donde desarrolla estudios orientados al descubrimiento de compuestos con potencial anticancerígeno y antimicrobiano a partir de microorganismos adaptados a condiciones extremas.
La misión se ejecutó a bordo del BAP Carrasco y en la Estación Científica Antártica Machu Picchu, espacios desde los cuales los científicos realizaron actividades de bioprospección molecular bajo un enfoque multiómico.
Investigadores de la UNALM exploran la Antártida en búsqueda de fármacos anticancerígenos
El equipo empleará tecnologías de secuenciación de nueva generación y minería de genes para identificar metabolitos secundarios y enzimas de interés biotecnológico presentes en organismos capaces de sobrevivir a bajas temperaturas, alta radiación y limitados nutrientes.
Las investigaciones forman parte de proyectos adjudicados en las convocatorias ANTAR XXXI y XXXII, gestionadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores a través de la División de Asuntos Antárticos. El estudio es liderado por la doctora Gretty Villena, directora del laboratorio, junto con las profesoras Ilanit Samolksi y Yvette Ludeña, y se centra en la caracterización del microbioma antártico presente en agua, sedimentos y nieve, además del análisis del microbioma del krill antártico, especie clave del ecosistema polar.
A partir de estas muestras, los investigadores buscan identificar genes y metabolitos con potencial terapéutico, compuestos antimicrobianos y enzimas con aplicaciones industriales. Este enfoque impulsa la bioprospección de microorganismos con alto valor biotecnológico y posibles usos en salud, industria y conservación ambiental.
La expedición también incluyó el monitoreo del resistoma y el análisis del impacto antropogénico en zonas estratégicas como la Ensenada MacKellar. Esta línea de trabajo permite generar evidencia científica sobre cómo la actividad humana influye en la resistencia a los antibióticos en la Antártida, información clave para la protección de la biodiversidad del continente blanco y la toma de decisiones ambientales basadas en evidencia.
La delegación científica estuvo integrada por el Ph.D. Jhonathan Benites Pariente y el M.Sc. Samuel Arbaiza Quispe como investigadores principales; los biólogos Antony Barrientos Zavallos y Margaret Huarcaya Calderón como co-investigadores; además de los tesistas José Ochoa Luque y Gabriel Enríquez Becerra, quienes participaron activamente en el trabajo de campo y procesamiento inicial de muestras.
Con estos avances, la Universidad Nacional Agraria La Molina, a través de su Vicerrectorado de Investigación, consolida su presencia en la investigación científica internacional y reafirma el aporte de la ciencia peruana en áreas estratégicas como la biotecnología y las ciencias ambientales, demostrando capacidad técnica y humana para afrontar desafíos científicos de frontera en uno de los ecosistemas más exigentes del planeta.









