
La crisis hídrica es una amenaza latente en el Perú. Según datos de Aquafondo, en los próximos 40 años el país dispondrá solo del 60 % del agua potable que tiene actualmente, lo que hace urgente la adopción de medidas para optimizar su uso. En este contexto, diversas empresas han implementado estrategias de eficiencia hídrica para reducir el desperdicio y garantizar la sostenibilidad de sus operaciones.
Una de estas iniciativas es el Proyecto Natal de Arcos Dorados, operador de McDonald’s en nuestro país. Este sistema de reciclaje de agua permite reaprovechar el recurso en distintos procesos dentro de los restaurantes, logrando un ahorro de aproximadamente 4,000 litros por local. Desde su implementación en 2022, este mecanismo ha permitido recuperar más de 400,000 litros de agua, contribuyendo a la reducción del consumo en un sector con alta demanda del recurso.
«La gestión eficiente del agua no solo es una responsabilidad ambiental, sino también una necesidad para garantizar la sostenibilidad a largo plazo. Adoptar tecnologías de reutilización y optimización del consumo permite reducir el impacto en el entorno y crear modelos de negocio más responsables», señaló Carlos Silva, jefe de comunicaciones de Arcos Dorados Perú.
Cabe destacar que, para este año la compañía planea expandir este proyecto a sus restaurantes más locales, fortaleciendo su compromiso con la sostenibilidad y con la adopción de prácticas más responsables. Estas acciones forman parte de su estrategia socioambiental Receta del Futuro, que busca generar un impacto positivo en las comunidades y el planeta, priorizando la eficiencia de recursos y la sostenibilidad a largo plazo.
Tecnología y eficiencia para un menor consumo del agua
Además del sistema de reciclaje, la estrategia de optimización hídrica en el sector incluye el uso de griferías ahorradoras, reductores de caudal y atomizadores, que han permitido disminuir el consumo de agua hasta en un 40 % sin afectar la calidad del servicio. Asimismo, se ha incorporado una innovadora solución en los sanitarios: urinarios secos, que funcionan sin agua, representando un ahorro considerable en establecimientos de alto tráfico.
Estas medidas buscan generar un impacto positivo tanto en el medio ambiente como en las comunidades, demostrando que la eficiencia hídrica puede ir de la mano con la operatividad y la responsabilidad social empresarial. Ante el riesgo inminente de escasez, este tipo de iniciativas marcan el camino hacia una gestión más consciente y sostenible del agua.
«Además y, como parte de esta estrategia integral, hemos implementado urinarios secos en nuestros restaurantes, una tecnología que no requiere el uso de agua para su funcionamiento y que, junto con las demás iniciativas, contribuye a un ahorro significativo del recurso», finalizó Silva.
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