“El reto es lograr un desarrollo minero sostenible a favor del Perú”

En entrevista con Stakeholders, Augusto Cauti Barrantes, ex viceministro de Minas, señaló que debe existir un entorno de negocios económico y legal que permita a las inversiones desarrollarse y desplegar todo su potencial, de lo contrario será muy complejo lograr la sostenibilidad que se busca en el sector minero del país.

POR DAVID RODRÍGUEZ ANDARA
drodriguez@stakeholders.com.pe

El Perú tiene un reto por delante que es el desarrollo de una minería sostenible, que conviva en armonía con el medio ambiente y las poblaciones en sus áreas aledañas. ¿Cuáles serían a su juicio las claves fundamentales para alcanzar esto en los próximos años?
El reto es lograr un desarrollo minero sostenible a favor del Perú, donde lo económico, lo ambiental y lo social se constituyan en los pilares fundamentales, dentro de un entorno competitivo.

A esos fines, debemos pensar en un esquema responsable e inclusivo para poder enrumbar hacia ello en los respectivos territorios en que se encuentra o vaya a presentarse esta actividad, incluyendo así a la empresa, la comunidad, el estado y la academia. ¿Por qué debe estar esta última especialmente?, creo porque será la forma en que una entidad “ajena” a la problemática tradicional con un enfoque objetivo, neutral y principalmente científico, aporte con soluciones viables, objetivas y con el sustento debido.

Desde mi punto de vista, resultan claves también impulsar sostenidamente el cierre de brechas sociales y de infraestructura en las zonas aledañas a las operaciones mineras; comunicar de manera simple, directa y ahora digital sobre lo que esta actividad significa hoy y lo que implica; y, educar a las personas y profesionales para que cuenten con toda la información necesaria y que además reciban el conocimiento de lo que significa la sostenibilidad en sus diferentes quehaceres.

¿Es posible promover un desarrollo minero sostenible, en medio de un entorno competitivo y responsable?
Claro que es posible, si no tenemos un entorno competitivo, difícilmente podremos lograr el desarrollo minero sostenible del que hablamos; por cuanto si no existe un entorno de negocios económico y legal que permita a las inversiones desarrollarse y desplegar todo su potencial, será muy complejo lograr la sostenibilidad que buscamos. Obviamente, la supervisión y fiscalización deben tener su rol reforzado en este ámbito de responsabilidad que deseamos.

Desde su perspectiva, ¿Cómo se encuentra el país en este tema?
Sin duda hay avances, como país hemos adoptado como muchas otras naciones los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (conocidos como los ODS); y, de sus 17 objetivos, deberíamos focalizarnos en aquellos que son relevantes para lograr el desarrollo sostenible de esta industria que tanto puede contribuir con el país, en términos de empleo, impuestos, divisas, o dinamización de cadenas de proveedores.

Existen iniciativas públicas y privadas que van en esa línea; entonces lo que requerimos es sentarnos analizarlas, articularlas y fijar objetivos precisos que nos permitan seguir creciendo en forma sostenida como ha ocurrido durante los últimos 20 años que se bajó el índice de pobreza en el Perú, aunque esta vez hacerlo con el chip de sostenibilidad para que sea consistente y duradero.

¿Qué se ha avanzado hasta ahora y qué falta por hacer en cuanto al marco legal que permita una mejor regulación y fiscalización de la actividad minera en el país?
Se ha avanzado en cuanto a regulación del sector que conlleva su desarrollo competitivo y sostenible, como un nuevo reglamento de procedimientos mineros emitido a inicios de agosto pasado; modificaciones al reglamento de protección ambiental para exploraciones dado en julio pasado; optimizaciones al reglamento de protección ambiental para explotación, beneficio, transporte y almacenamiento minero en febrero último; sostenibilidad por tres años al régimen de devolución del IGV a las exploraciones (actividad de investigación necesaria para conocer lo que tenemos de recursos o no en ciertas áreas); el inicio adelantado del proceso de consulta previa en ciertos supuestos para no esperar a que esté el respectivo IGA finalizado para luego tener que hacer ajustes necesarios.

Además se han tenido otros avances que han buscado darle sostenibilidad al sector en tiempos de pandemia, cuya enfermedad y las consiguientes medidas y restricciones adoptadas, impactaron la economía nacional desde marzo de 2020 y que, como ya se indica, seguirá afectándola el año que viene.

Ahora bien, hay que continuar trabajando en un marco legal para el sector más competitivo y en fiscalización más eficaz, de manera que se permita a los flujos de capital llegar, concretarse y desplegar todos su potencial y beneficios; en vez de seguir generando más leyes, normas sin análisis apropiados.

¿Cuáles han sido los principales avances obtenidos por el Estado en materia de una minería más sostenible?
Se han tenido avances en estos últimos dos años, por ejemplo en el entorno legal se ha buscado aportar mayor claridad, certeza y predictibilidad para que los proyectos y operaciones puedan desenvolverse.

• En transparencia y rendición de cuentas, se han realizado iniciativas como Mapa Inversiones Perú País Minero que muestra en que se usan los recursos generados por la minería;

• En herramientas digitales, la creación de la VUD para proyectos mineros y la ventanilla virtual para presentar el IGAFOM por parte de los mineros en vías de formalización;

• En desarrollo de proyectos, la aprobación de nuevo modelo de contrato de garantías para inversiones de gran escala minera o la incorporación de un proyecto en materia minera en el IMMIAPP;

• En paz social, con la instalación y soluciones en espacios de conflictividad como el corredor vial sur, la provincia de Caylloma, Espinar por Antapaccay, Moquegua por Quellaveco;

• En la elaboración de una política minera, con el Informe Final elaborado por la Comisión para el Desarrollo Minero Sostenible se presenta de una manera ordenada y sistemática un diagnóstico de problemas, sus causas, así como propuestas de alternativas de solución, las cuales son un gran insumo en este objetivo. Hay que anotar que gran parte de dichas propuestas son transversales y no sólo aplicables por el sector minero.

¿Cómo se encuentra Perú en materia de minería sostenible en relación con otros países de la región?
Considero que se han realizado diversas acciones e iniciativas en esa línea. Inclusive nos miran otros países de la región como referentes para ciertos aspectos.

Sin embargo, necesitamos hacer un trabajo más articulado, más pensado en las contribuciones e impactos que queremos la minería tenga para el futuro del país, y con una mayor estabilidad, predictibilidad en base a políticas y líneas de acción, que deben ser definidas consensuadamente por quienes creemos que tenemos un motor que puede ayudar al buque a llegar a un mejor lugar, en un menor plazo, en beneficio del desarrollo humano del Perú y, en especial, de aquellas poblaciones que habitan en zonas aledañas a las actividades de esta industria.

Usted mencionó en una oportunidad que hay una cartera de 48 proyectos de minería en el Perú para los próximos 10 años que suman más de US$57 mil millones ¿Entonces se puede hablar que este sector es primordial para la reactivación económica del país y qué va a pasar con estos proyectos?
Sin duda es un sector primordial para la reactivación económica del país y si revisamos las cifras de junio, julio y agosto pasados se aprecia una reactivación del sector minero, en particular la parte relativa a las operaciones en producción; es más los niveles de consumo energético de los principales tomadores de electricidad en el sector minero están a los mismos niveles que sus consumos en momentos de pre pandemia.

Los proyectos que venían en construcción como Quellaveco, Mina Justa, Ampliación Toromocho y Ampliación Santa María venían en plazo y ya están retomando su marcha algunos a niveles pre pandemia, como Mina Justa que ha anunciado que, a fines de este año y a pesar de los imprevistos de este 2020, culminará su construcción.

Ahora, con esta coyuntura difícil de la pandemia más la próxima época de elecciones, será muy complejo que algunos de los nuevos proyectos pueda entrar en construcción, pero hay que seguir acompañándolos y buscando los espacios para aclarar dudas y generar consensos; y por ahora, trabajar en particular con aquellos proyectos que involucran ampliaciones o reposiciones de vida útil de mina, que trabajan sobre huellas existentes, pues estos puedan ser los más próximos en contribuir con el Perú ante esta dura situación.

Finalmente, desde su punto de vista, ¿cómo ve al sector a corto y mediano plazo tras la crisis nacional generada por la pandemia de COVID-19?
En el corto plazo, lo veo reactivado en las operaciones; recordemos que, en una primera fase de la reactivación minera, se incluyó al estrato de la gran minería que permitió reanudar 41 titulares con más de 60 unidades que generan más de 110,000 puestos de empleo y representan el 88% aproximadamente del PBI minero metálico del 2019.

Luego, en una segunda fase, se reactivaron las actividades de explotación, beneficio, almacenamiento, transporte y cierre de minas de los estratos de la mediana minería, pequeña minería y minería artesanal formalizada, así como las actividades de exploraciones correspondientes a la gran y mediana minería, con lo que se reactivaron más de 40 empresas que generaban un estimado de 35,000 empleos.
Finalmente, en una tercera fase, se incluyeron ya como rehabilitadas a las demás actividades mineras que no fueron consideradas en las fases anteriores, incluyéndose a la minería en formalización.

Obviamente, conforme avanzaban los meses desde que se inició la reactivación en mayo pasado con la fase primera, estos números se han ido incrementando en beneficio del país en términos de empleo, exportaciones, entre otros.

En el mediano y más largo plazo, considerando que el Perú cuenta con un alto potencial geológico de minerales (básicos y preciosos); con costos de producción competitivos; excelente talento humano que conoce la actividad; y, una tradición milenaria en el quehacer minero; con una adecuada gobernanza, este sector puede ayudar al país significativamente en recuperar la economía nacional pensando ya en la continuidad del desarrollo del Perú, en beneficio de una mejor calidad de vida y bienestar para nuestra población; pues al hacerlo genera:

• Empleos formales y seguros en sus distintos ciclos de actividades;

• Ingresos significativos al tesoro nacional, tanto en construcción, como en producción;

• Recursos relevantes a ser transferidos directamente a los gobiernos subnacionales para cerrar brechas en sus jurisdicciones;

• Proyectos y programas sociales en áreas de influencia y más allá inclusive; y,

• Dinamización de la economía nacional y las economías locales, en especial a través de la cadena de valor de proveedores que activa y, ahora, reactiva el sector minero peruano.