Las principales campañas comerciales del año, como Cyber Days, Cyber Wow, Black Friday y Navidad, impulsarán no solo las ventas del comercio electrónico y el retail, sino también una fuerte presión sobre la logística de entregas. La última milla, considerada una de las etapas más determinantes de la experiencia de compra, enfrentará uno de sus periodos de mayor actividad durante el cierre de 2026.
De acuerdo con estimaciones de inDrive Entregas, basadas en patrones estacionales del comercio minorista, la demanda de servicios de delivery en Perú podría crecer entre 70% y 80% durante el cuarto trimestre del año. Este incremento responde al aumento sostenido de compras asociado a las campañas promocionales y a las celebraciones de fin de año.
Para las marcas y negocios de comercio electrónico, el desafío ya no consiste únicamente en atraer consumidores y concretar ventas. La capacidad de responder de manera eficiente a un volumen creciente de pedidos será cada vez más determinante para mantener la satisfacción del cliente.
Según explicó Álvaro Romero, gerente de inDrive Entregas para Perú, la preparación logística debe comenzar antes de las fechas comerciales más importantes.
“El desafío del Q4 no comienza el día de una gran campaña de ventas. La demanda suele aumentar varios días antes y los servicios de delivery necesitan adaptar sus operaciones en consecuencia. Durante la temporada de fiestas, es fundamental que nuestros clientes puedan utilizar el servicio sin inconvenientes y que podamos apoyar a sus negocios en la temporada de mayor demanda. Esta es nuestra principal prioridad para el próximo trimestre”, señaló.
Moda y electrónica impulsan el crecimiento del delivery
El incremento de pedidos no afectará por igual a todas las categorías de productos. Los datos de la compañía muestran que el sector moda lidera las proyecciones de crecimiento, con un aumento interanual de 120%.
Le siguen electrónica, con un crecimiento estimado de 95%; productos para mascotas, con 81%; farmacia, con 75%; productos para bebés, con 69%; y repuestos de vehículos, con 67%.
Estas cifras reflejan el papel cada vez más importante que desempeña la logística en la experiencia de compra. Para muchos consumidores, la percepción de una marca no termina con la transacción digital, sino con la calidad y rapidez de la entrega.
Las experiencias registradas en campañas como San Valentín y el Día de la Madre muestran que los mayores picos de demanda suelen presentarse antes de la fecha principal de celebración.
Según inDrive Entregas, los pedidos aumentan gradualmente durante los días previos y alcanzan sus niveles más altos en la víspera o en la propia fecha conmemorativa. La compañía espera observar un comportamiento similar durante la campaña navideña.
Este escenario obliga a las empresas a planificar su capacidad logística con antelación y evitar concentrar toda la estrategia operativa únicamente en días específicos como Cyber Days, Black Friday o el 24 de diciembre.
Los desafíos de la última milla
El crecimiento de la actividad comercial durante el cuarto trimestre traerá consigo tres retos principales para los operadores logísticos y los negocios que dependen del delivery.
El primero será garantizar la disponibilidad suficiente de repartidores en los horarios y zonas donde se concentre la mayor cantidad de pedidos. El segundo estará relacionado con los tiempos de entrega, especialmente en ciudades donde el tráfico suele intensificarse durante la temporada navideña.
El tercer reto consistirá en mantener la calidad del servicio y asegurar un manejo adecuado de los productos, particularmente en categorías sensibles como electrónica y farmacia.
Para Álvaro Romero, una estrategia exitosa dependerá de la capacidad de anticipar cuándo y dónde se incrementará realmente la demanda.
“Durante la temporada de mayor demanda, crecer no es suficiente. Para las marcas, la experiencia de compra no termina cuando los consumidores completan su pedido: la entrega también forma parte de esa experiencia. Por eso, anticipar cuándo empieza realmente a aumentar la demanda y dónde se concentrará será esencial este Q4”, agregó.
El panorama confirma que la última milla se ha convertido en un componente estratégico para el comercio moderno. En una campaña donde miles de consumidores esperan entregas rápidas y eficientes, la capacidad logística podría marcar la diferencia entre una experiencia de compra exitosa y una oportunidad perdida.









