Perú registra altos niveles de conectividad digital, pero mantiene una baja apropiación de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial.
Así lo revela un estudio presentado por ComexPerú, el Centro Internacional para la Empresa Privada, el Centro Nacional de Consultoría y la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones, elaborado por el CNC y difundido en el taller IA en el sector privado, ruta hacia su gobernanza y adopción responsable, realizado en alianza con la Universidad de Ingeniería y Tecnología.
¿Qué revela el informe del Centro Nacional de Consultoría (CNC) sobre la tecnología?
El análisis, que compara la situación de Perú, Chile y Colombia, expone una paradoja estructural. Cerca del 94 por ciento de los peruanos utiliza Internet y la mayoría accede a la red desde un teléfono inteligente.
Sin embargo, el indicador de apropiación digital, que mide el uso productivo, educativo o laboral de las herramientas tecnológicas, alcanza apenas 0.21, por debajo de los niveles observados en los otros países evaluados. El resultado evidencia que la conectividad no se traduce automáticamente en mayor productividad, competitividad o generación de conocimiento.
“La apropiación digital no es un resultado final, sino un proceso. Nuestro estudio muestra que existen trayectorias claras que permiten a los usuarios avanzar hacia usos sofisticados, y que promover esos pasos intermedios es clave para que tecnologías como la inteligencia artificial generativa generen valor real”, explicó Pablo Lemoine, presidente del Centro Nacional de Consultoría.
El uso de la IA en el Perú
La brecha se vuelve más evidente al analizar el uso específico de inteligencia artificial. Solo el 22 por ciento de la población peruana declara conocer y utilizar al menos una herramienta de IA generativa. Un 5 por ciento la conoce, pero no la emplea, mientras que alrededor del 73 por ciento no identifica ninguna herramienta de este tipo. Como consecuencia, el índice de apropiación de IA en Perú se sitúa en apenas 0.04, nuevamente por debajo de Chile y Colombia.
Entre quienes sí usan estas tecnologías, casi la mitad se percibe en un nivel intermedio, aunque el grupo que se considera experto sigue siendo reducido.
El estudio también detecta fuertes desigualdades demográficas y territoriales. La adopción se concentra en la Generación Z y en zonas urbanas, mientras que entre adultos mayores y en áreas rurales el uso resulta prácticamente marginal.
Las empresas reproducen un patrón similar. Las herramientas de IA están más presentes en compañías medianas, con un índice de 0.05, y grandes, con 0.03, mientras que las micro y pequeñas empresas apenas alcanzan 0.01, reflejando un rezago persistente en capacidades digitales.
Percepción de confianza y la demanda de reglas claras
A esta brecha se suma un componente de confianza. Una parte significativa de la población expresa preocupación por la protección de sus datos personales al utilizar sistemas de inteligencia artificial.
Al mismo tiempo, existe un consenso amplio sobre la necesidad de que el Estado y el sector privado colaboren en el diseño de marcos claros de gobernanza y regulación. Los encuestados también manifiestan interés en recibir información sobre cómo se desarrolla y supervisa la IA en el país.
El taller impulsado por ComexPerú, CIPE, CNC, CCIT y UTEC buscó precisamente abrir un espacio de diálogo entre autoridades, sector privado, academia y sociedad civil. El objetivo fue avanzar hacia una hoja de ruta regional que permita discutir riesgos, evaluar oportunidades y promover un uso responsable de la inteligencia artificial como herramienta para mejorar la productividad, la competitividad y la calidad de los servicios públicos.
“Desde CIPE promovemos una visión regional para la gobernanza y el uso responsable de la IA en América Latina, basada en principios democráticos y libertades económicas. Más que replicar modelos externos, buscamos aprender y evaluar riesgos y oportunidades para la región, con foco en el sector privado y el crecimiento económico”, señaló Ángela Vélez, directora de CIPE Colombia.









