La biodiversidad de los Andes peruanos vuelve a dar una sorpresa a la ciencia. Un estudio publicado en la revista PeerJ confirmó que el género de roedores andinos Oreoryzomys, que durante años fue considerado como una sola especie, está integrado en realidad por tres especies distintas.
Para el Perú, el hallazgo más relevante es la confirmación de Oreoryzomys hesperus en la región Cajamarca, dentro del Santuario Nacional Tabaconas Namballe, un área protegida que resguarda bosques montanos y páramos de la vertiente noroccidental de los Andes.
¿Cómo es el Oreoryzomys hesperus, la especie de roedor encontrada en Tabaconas Namballe, Cajamarca?
De acuerdo con el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado, este descubrimiento sitúa a Cajamarca como un punto clave de diversificación biológica a escala global. La presencia de una especie diferenciada en este ecosistema refuerza el valor científico de una zona que, pese a su importancia, sigue siendo poco explorada.
El Oreoryzomys hesperus presenta adaptaciones específicas a los ambientes de alta montaña. Se trata de un roedor de cuerpo esbelto, pelaje pardo notablemente suave y una cola larga que facilita su desplazamiento entre la vegetación densa de los bosques nublados y páramos andinos.
Estas características reflejan un proceso evolutivo estrechamente ligado a las condiciones extremas de la vertiente noroccidental de los Andes.
Para el Sernanp, la confirmación de esta especie funciona como un indicador directo del estado de conservación del ecosistema. “Este pequeño mamífero es un indicador clave de la salud de los ecosistemas montanos.
Su existencia confirma que los esfuerzos de conservación están rindiendo frutos, al mantener hábitats tan prístinos que aún albergan secretos para la humanidad”, señaló la entidad. En la misma línea, destacó que el hallazgo eleva la importancia estratégica del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas como un motor de descubrimiento científico.
El organismo también subrayó que el Santuario Nacional Tabaconas Namballe se consolida como un espacio de interés para la comunidad científica internacional y como un símbolo de la identidad natural del país.
La zona se reafirma así como un refugio de biodiversidad única y poco conocida, lo que refuerza la necesidad de sostener y fortalecer las acciones de conservación en las áreas naturales protegidas del Perú.
El estudio es resultado de una amplia cooperación científica internacional que reunió a investigadores de Ecuador, Argentina y Alemania. Participaron Jorge Brito y Julio C. Carrión Olmedo, del Instituto Nacional de Biodiversidad de Ecuador; Rocío Vargas y Ulyses F. J. Pardiñas, del Ideaus Conicet de Argentina; Nicolás Tinoco y Rubí García, de la Fundación Cóndor Andino, Dosel Ecuador y el Museo de Zoología de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador; Claudia Koch y Ricarda Wistuba, del Leibniz Institute for the Analysis of Biodiversity Change de Alemania; y Carlos Nivelo Villavicencio, también del Ideaus Conicet.
“El hallazgo subraya que nuestras áreas naturales protegidas no son solo paisajes hermosos, sino laboratorios de biodiversidad única. Triplicar la diversidad conocida de este género refuerza el papel de los Andes como el mayor escenario de evolución biológica en Sudamérica”, señala el estudio, que aporta nuevas evidencias sobre la complejidad y el valor estratégico de los ecosistemas andinos para la ciencia global.









