Un análisis satelital revela que al menos 215 concesiones mineras aprobadas por el Estado atraviesan cinco ríos en la región de Madre de Dios. El hallazgo expone la presión creciente sobre ecosistemas amazónicos y territorios indígenas en la Amazonía peruana.
Una investigación de Mongabay Latam identifica que estas concesiones no solo se superponen a cuerpos de agua clave, sino que permanecen activas en una de las zonas más biodiversas del país. El avance de la actividad minera intensifica los riesgos de contaminación y afecta directamente a comunidades que dependen de estos ríos para su subsistencia.
El impacto se concentra en la cuenca del río Madre de Dios y sus afluentes; estos ríos cumplen un rol fundamental en la provisión de agua, alimentación y conectividad para poblaciones indígenas, además de sostener una biodiversidad clave en la Amazonía.
Aunque en Madre de Dios rige una restricción para otorgar nuevas concesiones mineras desde 2010, el análisis evidencia que el problema persiste; existen títulos vigentes y nuevas solicitudes en trámite, lo que refleja una presión constante sobre el territorio amazónico y sus recursos naturales.
Las comunidades indígenas enfrentan un escenario complejo; la superposición de concesiones en sus territorios genera conflictos por el uso del suelo, riesgos de contaminación por actividades extractivas y amenazas a sus medios de vida tradicionales.
Organizaciones indígenas como Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes han alertado de manera recurrente sobre la necesidad de fortalecer la protección territorial y garantizar sus derechos frente al avance de actividades extractivas.
El informe también advierte que la minería, tanto legal como ilegal, continúa siendo uno de los principales motores de deforestación y degradación ambiental en la región. La expansión de estas actividades impacta no solo los bosques, sino también los sistemas hídricos que sostienen la vida en la Amazonía.
Este escenario posiciona a Madre de Dios como uno de los focos más críticos de la crisis socioambiental en el Perú. La coexistencia de concesiones mineras, ecosistemas frágiles y territorios indígenas evidencia la necesidad de fortalecer la gobernanza ambiental, mejorar los sistemas de control y garantizar la protección de los recursos hídricos.
El caso de la Amazonía peruana refleja una problemática más amplia en la región; la presión sobre los ríos y territorios indígenas pone en evidencia los desafíos para equilibrar desarrollo económico, conservación ambiental y respeto por los derechos de las comunidades que habitan estos territorios.









