El abastecimiento de Gas Licuado de Petróleo en el Perú aún no se ha normalizado completamente, pese a que ya fue reparado el ducto del sistema de transporte de líquidos de gas natural de Camisea que sufrió una deflagración a inicios de mes. Así lo advirtió la Sociedad Peruana de Gas Licuado, que alertó sobre la necesidad de mantener medidas extraordinarias mientras el sistema energético recupera sus niveles habituales de inventario.
El gremio explicó que la contingencia energética obligó a detener durante 14 días la producción nacional de GLP, que abastece aproximadamente al 70 por ciento del mercado peruano. La interrupción se produjo porque uno de los ductos afectados transporta los líquidos de gas natural, principalmente propano y butano, insumos fundamentales para la producción de este combustible.
GLP cuenta con inventarios en niveles mínimos
Durante el periodo de emergencia, el sistema energético nacional debió responder utilizando principalmente los inventarios almacenados en las plantas de abastecimiento. También se recurrió a importaciones extraordinarias para cubrir el déficit generado por la interrupción del suministro.
Como consecuencia, los inventarios del sistema se redujeron hasta niveles mínimos operativos, lo que generó una fuerte presión logística en la cadena de suministro.
Aunque el flujo de líquidos de gas natural ya empieza a restablecerse progresivamente, la Sociedad Peruana de Gas Licuado advirtió que la percepción de una normalización inmediata puede ser prematura, debido a que la reposición de inventarios requiere tiempo adicional.
“La reposición de inventarios no ocurre de manera inmediata. Depende tanto de los ciclos logísticos de abastecimiento interno como de la llegada de nuevos embarques de importación de GLP”, señaló el gremio.
El contexto internacional como principal problema
El proceso de recuperación del sistema energético ocurre además en un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas en Medio Oriente, situación que ha generado volatilidad en el mercado energético global y puede influir en la disponibilidad y el precio de los combustibles.
Frente a este contexto, la Sociedad Peruana de Gas Licuado exhortó a las autoridades a mantener temporalmente las medidas extraordinarias adoptadas por el Gobierno para garantizar la continuidad del abastecimiento.
Entre estas disposiciones se encuentran mecanismos que permiten adoptar medidas logísticas excepcionales en la cadena de suministro de combustibles, con el objetivo de facilitar la reposición de inventarios en el mercado interno.
Según el gremio, estas acciones han sido clave para evitar mayores interrupciones en el sistema energético durante las últimas semanas.
Combustible esencial para millones de peruanos
El GLP es uno de los combustibles más utilizados en el país y resulta esencial para millones de hogares y actividades económicas. Más de siete millones de familias utilizan balones de GLP, lo que significa que siete de cada diez hogares dependen de este energético para cocinar.
Además, cerca de 700 mil vehículos operan con GLP automotor, abastecidos a través de más de 1,700 gasocentros distribuidos en todo el territorio nacional.
A ello se suma que alrededor de 20 mil comercios, industrias y servicios utilizan este combustible para sus operaciones.
En ese escenario, la Sociedad Peruana de Gas Licuado reiteró su disposición a trabajar de manera coordinada con las autoridades y los distintos actores del sistema energético para garantizar la estabilidad del suministro.
“La prioridad debe ser asegurar que el sistema logístico recupere sus niveles normales de inventario para evitar tensiones en la distribución y proteger a los millones de consumidores que dependen diariamente del GLP”, concluyó el gremio.









