Roque Benavides, presidente del directorio de la compañía de minas Buenaventura, conversó con Stakeholders acerca de los retos y oportunidades del sector minero, en un contexto de crisis económica mundial. También se refirió a la coyuntura política actual, así como a los conflictos sociales en nuestro país.

Empecemos con la coyuntura política. ¿Cuál es su mirada sobre la economía peruana en este momento, en un contexto de crisis mundial de alimentos y la guerra en Rusia?

Perú viene de un año en el que la economía decreció 11 % y donde hubo un efecto rebote en el 2021, que crecimos 13 %. Este año vamos a crecer, yo diría, en el orden del 3 % con suerte, lo cual significa que estaremos regresando a la situación económica de finales de 2019 y si tomamos en cuenta el crecimiento de la población, la verdad es que la pobreza lamentablemente ha crecido en el Perú. En esa situación, tenemos que ponernos las pilas para generar mucha más inversión para generar más puestos de trabajo en todos los sectores (agroindustria, pesca, manufactura, minería). A eso deberíamos estar abocados.

Hace un mes hablaba de un riesgo de USD 57,000 millones debido a la inexperiencia en la cartera de Energía y Minas. ¿Cuánto afecta la inestabilidad del gobierno en este sector?

El ministerio de Energía y Minas tiene un portafolio de proyectos que suman USD 57,000 millones. Estamos hablando de la minería responsable, formal, en nuestro país. USD 57,000 millones generarían en el proceso de construcción 2.3 millones de puestos de trabajo y por supuesto todos descentralizados. Hay que entender que la industria minera consume hoy día más del 50 % de toda la energía que produce el Perú. La industria eléctrica depende de la actividad minera. El impacto de la industria minera sobre la economía es enorme, y creemos que podemos sacar adelante estos proyectos. Cuando critican al sector minero, nadie habla de minería ilegal, por lo tanto, se golpea a un sector que es una excepción en una economía en la que tenemos casi el 75 % de informalidad. Si queremos mayor bienestar para nuestra población, tenemos que promover las industrias formales.

¿Cuáles son los proyectos más importantes en esta cartera?

En el norte del Perú tenemos Michiquillay, La Granja, los sulfuros de Yanacocha, los sulfuros de Tantahuatay, la Zanja, Tayariaco en la sierra de Lambayeque. En el centro, tenemos proyectos interesantes en Huancavelica y Cerro de Pasco. En el sur, Tía María, Zafranal, Pampa del pongo y Mina justa, que ya entrará en producción, y Quellaveco, probablemente el más importante. Sin perjuicio de eso, debemos cuidar lo que ya está en producción, como el caso Las Bambas. ¿Cómo es posible que se haya paralizado casi sesenta días Las Bambas? ¿Cómo es posible que se haya paralizado casi cincuenta días Cuajone?

«Cuando critican al sector minero, nadie habla de minería ilegal, por lo tanto, se golpea a un sector que es una excepción en una economía en la que tenemos casi el 75 % de informalidad».

¿En qué consiste el proyecto El Faique, en Tambogrande, donde hay minería ilegal?

Es un proyecto donde hay sulfuro masivo. Que yo sepa no hay minería ilegal. Donde la hay es en Tambogrande, y esa es una zona superficial. Pero el yacimiento del Faique es un yacimiento profundo. Está a cerca de los 800 metros debajo de la superficie y ahí no puede haber minería informal.

¿En qué etapa se encuentra?

Estamos socializando el proyecto. Tenemos algunas perforaciones llamativas que se han realizado, pero no hemos podido avanzar mucho más que eso. El tema de la industria minera es que las empresas mineras responsables debemos ser muy cuidadosas y transmitir un mensaje primero a las comunidades para después ir desarrollando.

¿Por qué avanza lentamente?

Porque no hemos logrado llegar a acuerdos satisfactorios con las comunidades, pero se está trabajando para ir avanzando con el proyecto. Algo de puestos de trabajo se han generado ahí, pero necesitamos llegar a un acuerdo conjunto.

¿Los dirigentes están a favor o hay alguna oposición de las autoridades?

Es interesante la pregunta porque menciona dirigentes. ¿Cuáles dirigentes? El problema es que uno llega a un acuerdo con una dirigencia y al día siguiente la cambian. El tema de la informalidad, no es solamente la informalidad económica, también es informalidad institucional y en ese sentido tenemos la paciencia para hablar con la directiva que se nos ponga enfrente. Hemos tenido cambios de directiva y quién sabe si han atrasado un poco este proceso.  

Volviendo a la inestabilidad. ¿Qué acciones puede implementar el Gobierno para preocuparse por las inversiones en el sector?

Lo más importante es atraer al mejor talento. No sé si el presidente Castillo tiene la capacidad para atraer ese talento. Pero la solución sería convocar a un primer ministro de prestigio que, a su vez, pueda convocar al mejor talento. Lo que es obvio es que cinco gabinetes en menos de un año no generan estabilidad. Ha habido ministerios, como el caso del de Energía y Minas, que ha tenido cinco administraciones. ¿Qué estabilidad le podemos dar a nuestros funcionarios públicos en esas condiciones? Creo que debemos buscar convencer a nuestros gestores políticos para atraer al mejor talento. La empresa de todos los peruanos, que es Perú Sociedad Anónima, merece tener al mejor talento posible.

«Seguramente las comunidades tienen algunas peticiones que son legítimas, pero otras que no lo son tanto».

El gobierno tampoco ha demostrado eficacia para plantear soluciones a conflictos como el de Las Bambas. Desde su mirada, ¿cómo podría solucionarse?

La única alternativa es el diálogo y el imperio de la ley. Hay que conversar con distintas comunidades, pero también hay que exigirles que sean más respetuosas del estado de derecho. El bloqueo de carreteras no es un estado de derecho. El diálogo tiene que ser alturado, formal, no puede ser que las comunidades pongan exigencias absurdas. Cuando escuchaba que Las Bambas habían comprado el mismo terreno dos o tres veces, a mí no me sorprende. En algún momento, nosotros tuvimos que comprar un terreno cinco veces. Usted comprenderá que el hecho de propiedad tiene que ser respetado. Si es que Las Bambas la han comprado dos veces, ya es suyo, por lo tanto, la comunidad debe respetar que son ellos los propietarios.

¿Considera legítimas las demandas de Las Bambas?

Seguramente hay demandas legítimas y otras que no lo son tanto. Lo que es concreto es que para eso está la autoridad, para ser el fiel a la balanza. Si es que la autoridad no dice cuáles son las pautas, el marco de referencia, es muy difícil que se pongan de acuerdo. Seguramente las comunidades tienen algunas peticiones que son legítimas, pero otras que no lo son tanto.

 ¿Y cree válidos los reclamos de las comunidades de zonas de influencia?

Acá hay un concepto de que en el área rural del país las zonas de influencia son de influencia directa, la zona de influencia intermedia y zona de influencia lejana. En el Perú tenemos una constitución, la del 93 y la del 79, que dividen (al país) en departamentos, provincias y distritos, pero no en comunidades. En ese sentido, la distribución de los impuestos se hace en función de la división política, verbo y gracia, gobierno regional, provincial, distrital. Muchas comunidades se han creído que tienen esos recursos y eso no está contemplado en nuestra constitución política, así que ahí tenemos un tema que aclarar para que todos estemos en la misma línea.

LAS BAMBAS. Roque Benavides dijo que hay demandas legítimas de algunas comunidades, pero otras no lo son. Foto: Álvaro Franco.

Hace un momento mencionó demandas absurdas. Concretamente a qué se refiere.

A la hora que la empresa minera ha comprado los terrenos superficiales dos veces y vienen a exigir que les devuelvan esos terrenos, esa es una demanda absurda.

¿Hay aprovechamiento de las comunidades, entonces?

No sé si de las comunidades o de algunos dirigentes o de algunos abogados que lucran con esta situación.

¿Se ha tergiversado?

Se ha tergiversado y ahí es donde debe aparecer la autoridad para hacer el fiel de la balanza, cosa que no está sucediendo. 

Se habla sobre minería sostenible y para ello hace falta articulación. ¿Su gremio ya se ha reunido con representantes del Minam?

Su gremio… Bueno, ya no soy representante de ningún gremio de minería, petróleo o energía, pero el presidente o dirigentes de la sociedad [de minería] sí se han reunido con el ministro del Ambiente y el de Energía y Minas. Acá hay una relación constante entre las autoridades, ministerios y gremios empresariales.

¿Qué proyectos de Buenaventura se encuentran estancados e intentarán sacar adelante, como Conga por ejemplo?

Hemos seguido con el proyecto San Gabriel, el más avanzado, pero también el que está en las alturas de Moquegua, en el límite con Puno. Hemos seguido con el proyecto de Trapiche, en Apurímac, y estamos desarrollando un proyecto interesante que es la extensión de la mina de Chuchahua, en las pampas de Cachipampa, en Cerro de Pasco. 

Nosotros no tenemos mayores contratiempos ni confrontación. Hace una semana una turba de cuarenta personas entró a las instalaciones de San Gabriel e hizo algunos daños. A renglón seguido, las comunidades de la zona de influencia han salido con comunicados respaldando la posición de la empresa. De repente se aplica el dicho “no hay mal que por bien no venga”. El hecho de que unos desadaptados hayan pretendido paralizar lo que se viene trabajando, ha generado la reacción de comunidades con las cuales venimos tratando desde hace muchos años.

¿Cómo se encuentra el proyecto Conga?

El proyecto Conga es parte de Yanacocha, que hemos vendido. Nosotros ya no somos parte de Yanacocha. El proyecto Conga es uno de los proyectos que debería sacarse adelante, pero entiendo que por el momento no será desarrollado. Creo que ese es uno de los tantos proyectos de cobre en el Perú que no deberíamos desperdiciar. Realmente, es increíble que no hayamos tenido la oportunidad de desarrollarlo. He estado en la zona de Conga y puedo asegurar que perfectamente se puede desarrollar construyendo reservorios y justificando el desagüe de ciertas lagunas. Pero, en fin, ya no corresponde a Buenaventura.

¿Cómo manejan los conflictos medioambientales en sus operaciones mineras?

Permíteme corregir la pregunta. No son conflictos medioambientales. En todo caso, son conflictos sociales. Hay que diferenciar lo social con lo medioambiental. En lo ambiental, debemos cumplir la ley todos. En lo social, puede ser expectativas de las poblaciones aledañas. ¿Y cómo se enfrentan? En el tema medioambiental, con los instrumentos medioambientales que están en la ley. El tema social está más relacionado al Ministerio de Energía y Minas, tanto es así que hay una Oficina de solución y controversias sociales. 

«Como peruano, sí me corresponde exigir mucha más eficiencia, más atracción de talento al gobierno y tendremos que ver si el presidente Castillo está capacitado para eso».

¿Qué iniciativas han implementado para acercarse más a las comunidades de influencia, que históricamente ven a la minería como el gran destructor del medio ambiente?

Esa percepción es relativa. A la minería informal, ilegal, se le podría aplicar lo que usted ha dicho, pero la minería responsable, formal, que cuida el medioambiente, que respeta a las comunidades, esas comunidades en las zonas alto andinas saben perfectamente que esos puestos de trabajo se van a generar para los jóvenes de esas comunidades. Estoy seguro que el diálogo debe primar en esas circunstancias. Entre peruanos no podemos ser enemigos, decía don Ramiro Prialé. Podemos ser adversarios políticos, pero enemigos no, y en la industria minera tenemos que coordinar y conciliar más.

CONGA. Mientras la población no esté de acuerdo, Conga no se ejecutará, señaló Benavides.

¿Qué medidas sostenibles han incluido en sus operaciones?

Sostenibilidad tiene que ver con una mesa de tres partes: el cuidado del medioambiente, el desarrollo social y el desarrollo económico. Sin una de esas tres partes no hay sostenibilidad, pero hablando de sostenibilidad ambiental, a nosotros nos gusta el lema “agua primero, mina después”. A diferencia del señor Gregorio Santos, [que dice] “agua sí, mina no”, lo cual es un absurdo, nosotros queremos agua primero, mina después. En ese sentido, lo que hacemos es asegurar la sostenibilidad del recurso agua para que pueda trabajar en conjunción la industria minera y la agricultura. 

Por ejemplo, en el caso de La Zanja, en la parte alta del río Chancay, entre Lambayeque y Cajamarca, nosotros construimos el reservorio de Bramadero, que se llena en la época de lluvia y en la época de seca la utilizamos, inclusive vertemos el líquido elemento hacia la quebrada, con lo cual estamos regulando agua. No solo eso. En nuestras operaciones recirculamos el 90 % del agua empleada, y sólo captamos el 10 % adicional.

¿De qué manera se reutiliza, cuál es el mecanismo?

En el sistema metalúrgico se utiliza para la flotación y al momento que sale el concentrado, esa agua se vuelve a bombear para utilizarla.

¿Y han desarrollado proyectos relacionados con conservación de bosques de neblina o páramos?

En Cajamarca hemos sembrado bosques de pino. En Huancavelica hemos sembrado eucalipto. En la sierra norte también tenemos bosques de eucalipto. Es una relación permanente con el medioambiente, con la agricultura y, por qué no decirlo, con la floristería.

«Quien vaca y quien pide la renuncia, dentro de los cánones democráticos, es el Congreso».

Pero en Cajamarca el miedo es que se atente contra las fuentes de agua.

Sí, claro. La gente tiene todo el derecho a tener miedo, pero la tecnología demuestra que perfectamente se puede trabajar la ganadería, la agricultura, la forestería y la minería. Y lo que es concreto, en todos los ríos de la costa del Perú, el 85 % del [agua de] lluvia de todos los años termina en el mar sin ser utilizada. ¿Cuál es la solución? Construir reservorios en la zona altoandina para regular el agua, así como se hace en Europa. China, Estados Unidos. Siempre se han construido reservorios. Eso tiene un impacto medioambiental porque cambia la fisonomía del terreno, pero eso no es contaminación, destrucción del medio ambiente, esa es la parte que hay que entender porque el tema medioambiental no es un tema emotivo sino técnico, y tiene que ser manejado con inteligencia.

POBREZA. En varias zonas mineras la pobreza se ha incrementado, según el INEI. Foto: Álvaro Franco.

¿Tienen algún proyecto de obra por impuesto o por inversión social para construir reservorios en infraestructura hídrica en Cajamarca u otra zona?

Reservorios no. Hemos construido pistas y veredas en el pueblo de Oyón, capital de la provincia Oyón. Hemos hecho obras por impuestos en Orcopampa (Arequipa), en Cajamarca, a través de La Zanja y Tantahuatay; y en la mina de Julcani en Huancavelica. Es un mecanismo muy positivo porque genera mayor cercanía con las comunidades y los proyectos se hacen más rápido. 

«El proyecto Conga es uno de los proyectos que debería sacarse adelante, pero entiendo que por el momento no será desarrollado. Creo que ese es uno de los tantos proyectos de cobre en el Perú que no deberíamos desperdiciar».

El último estudio del INEI señala que zonas mineras se han empobrecido los últimos años, es la falsa disyuntiva del desarrollo. ¿A qué considera que se debe eso? ¿No se invierte bien?¿Quién es el responsable?

No sé a qué zonas mineras se refiere, pero el callejón de Concuchos, donde está Antamina, se ha enriquecido enormemente. Arequipa es la economía que más crece en el Perú y es producto de Cerro Verde, el impacto positivo de Las Bambas y Constancia que están en los alrededores. Moquegua y Tacna son los departamentos con mejor educación y evidentemente han mejorado mucho.

En Huancavelica, por ejemplo.

Huancavelica casi no tiene operaciones mineras. La que han paralizado, que es Cobriza, es Doe Run. La mina de Julcani es una mina muy pequeña.

Cajamarca también.

Es que hay que entender cada caso. Como digo, en Huancavelica hay muy poca minería. Debería haber mucho más, pero si no se permite desarrollar los proyectos no puede haber. En Cajamarca fue una época de oro cuando Yanacocha producía lo que producía. Hoy Yanacocha no produce ni la décima parte de lo que produjo en el pico porque no se pudo desarrollar Conga.

Si me permite, aquí tengo el dato exacto. De acuerdo con el documento del INEI, las regiones con mayor porcentaje de pobreza monetaria en Perú son: Huancavelica (47,7%), Ayacucho (46,4%), Pasco (44,8%), Huánuco (42,6%) y Cajamarca (42,5%),

En Ayacucho hay muy poca minera también. En Pasco se ha tenido minería durante muchos años y seguramente requiere de mucha más exploración, pero si usted ve Áncash, Arequipa, Moquegua, Tacna son departamentos que les ha ido bastante bien.

«Yo doy opinión en los medios. Eso es hacer política, pero no quiere decir que esté buscando un puesto público».

¿Conga podría ser viable pronto?

Si es que la empresa con las comunidades y el estado se ponen de acuerdo yo creo que una inversión de 5 mil millones de dólares reactivaría la economía de Cajamarca muy rápidamente.

Con todos los desaciertos que ha tenido, ¿considera que Castillo debe dar un paso al costado?

No me corresponde pronunciarme sobre eso. Como peruano, sí me corresponde exigir mucha más eficiencia, más atracción de talento al gobierno y tendremos que ver si el presidente Castillo está capacitado para eso. Quien vaca y quien pide la renuncia, dentro de los cánones democráticos, es el Congreso.

 ¿Cuál sería la mejor salida para el Perú?

Una rectificación del Gobierno y que se convoque a la mejor gente, pero ya va casi un año y todavía no se convoca a unos buenos elementos, la mayoría son prontuariados…

ANÁLISIS. Roque Benavides indicó que el presidente Castillo no está capacitado para gobernar el Perú.

¿Usted se ha reunido con él [el presidente Castillo]?

No, no lo conozco.

¿Le apena la polarización política?

Me parece lamentable. Creo que debemos conciliar entre peruanos.

¿Algún representante del sector minero se ha reunido ya con el presidente?

No tengo idea. Supongo que algún representante de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía se habrá reunido. Yo no.

¿Pedro Castillo está capacitado?

Me da la impresión que no. Que se encontró con esta situación sin formación política, administrativa. Pero es lo que la democracia nos ha dado y con eso tenemos que vivir. 

¿Cuál sería su reflexión sobre la polarización de la política actual?

Estaba esta mañana en una reunión sobre gobernanza corporativa y hablaban de geopolítica. Es lamentable que en América Latina tengamos al señor López Obrador en México, a Petro, a Evo Morales, al seguidor de Chávez en Venezuela, a Boris y a Castillo en Perú. Pero es una tendencia que podría ser una oportunidad si logramos diferenciarnos del resto de América Latina.

En algún momento fue voceado como candidato a la presidencia. ¿Ya lo ha descartado totalmente o piensa hacerlo en el futuro?

Le agradezco la mención, pero nunca he estado en política. Yo doy opinión en los medios. Eso es hacer política, pero no quiere decir que esté buscando un puesto público. La política es mucho más amplia que eso y por el momento no me he planteado esa posibilidad. 

*La entrevista fue realizada el 28 de junio de 2022.







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