La investigación, a cargo del “Programa Ciudades Limpias, Océano Azul”, realiza un análisis porcentual acerca de la generación, valorización y comercialización de residuos en las ciudades de Paita, Máncora y Pisco. Además, brinda una serie de recomendaciones y una propuesta modelo para fortalecer la cadena de valor del reciclaje.

El “Programa Ciudades Limpias, Océano Azul” (CCBO), de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), presentó los resultados preliminares del “Estudio de mercado de residuos sólidos orgánicos e inorgánicos aprovechables generados a nivel municipal y en la pesca artesanal” en las ciudades de Paita, Máncora y Pisco. 

En la investigación, se revelaron datos importantes acerca de la cantidad de residuos generados en las ciudades mencionadas, así como los tipos de residuos (orgánicos e inorgánicos) que suelen ser gestionados y su porcentaje que ocupan en la comercialización. 

En Paita, se estimó la generación de residuos en 7,300 toneladas por año. En ese sentido, se detalló que el 54% de los residuos aprovechables son dispuestos en el relleno sanitario, mientras que solo el 42% de los residuos inorgánicos son valorizados. Sobre los residuos orgánicos, el estudio indica que solo el 2% del total pasa por un proceso de valorización. 

Para el caso de Máncora, la generación estimada de residuos es de 4,478 toneladas al año, en tanto que el 80% de los residuos aprovechables son dispuestos en el botadero. Asimismo, la cifra para los residuos inorgánicos valorizados rodea el 17%, a lo que se suma que solo el 2% del total de residuos orgánicos llega a ser valorizado. 

Los porcentajes que se manejan para Pisco marcan una diferencia notoria con las anteriores dos ciudades. Los resultados preliminares de esta investigación señalan que en Pisco se generan 27,740 toneladas por año, tiempo en el que se calcula que el 90,4% de los residuos aprovechables son vertidos al botadero. De igual manera, la cifra para los residuos inorgánicos valorizados desciende a un 8,9%, mientras tanto, los residuos orgánicos valorizados ostentan sólo un 0,4 %.  

Sobre el tipo de material que mayor presencia tiene en el mercado, es el plástico el que ocupa el primer lugar en las tres ciudades mencionadas, llegando incluso a exportarse a Ecuador. Caso contrario es para el vidrio y el cartón para bebidas que, si bien cuentan en promedio con una cantidad considerable de toneladas generadas por año, su comercialización es prácticamente nula en el universo estudiado. 

Falta formalidad 

Entre las conclusiones a partir de este escenario, el estudio del “Programa Ciudades Limpias, Océano Azul” señala que el mercado del reciclaje en las tres ciudades es mayoritariamente informal, mientras que los programas municipales (formales) tienen muy poca contribución en este panorama. 

Además, se indica que la segregación en la fuente de residuos es aún mínima, así como el equipamiento para la recolección selectiva y acondicionamiento no es suficiente. Sin embargo, también se señala que existen oportunidades acerca del potencial en la oferta de residuos aprovechables y de nuevos flujos, como es el caso del vidrio y el cartón para bebidas. 

Finalmente, el estudio contempló la presentación de una propuesta modelo para fortalecer la cadena de valor en estas ciudades. Este esquema considera el desarrollo de un clúster de reciclaje por zonas con centros de acopio provinciales o interdistritales, el traslado de materiales hacia los transformadores mediante cargas compartidas, entre otros puntos.







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