El año pasado se ha convertido en el más caluroso registrado en la superficie de la Tierra, superando en 2,1 grados Fahrenheit el promedio del período de referencia de la NASA.

Por Stakeholders

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Un análisis exhaustivo realizado por la NASA revela que el año 2023 ha sido oficialmente catalogado como el año más caluroso jamás registrado en la superficie de la Tierra, marcando un hito preocupante en la crisis climática global. Los científicos del Instituto Goddard de Estudios Espaciales (GISS) de la NASA en Nueva York informaron que las temperaturas globales superaron en aproximadamente 2,1 grados Fahrenheit (1,2 grados Celsius) el promedio del período de referencia de la NASA (1951-1980).

Desde junio hasta diciembre, cada mes estableció récords de temperaturas globales para sus respectivos periodos, con julio destacándose como el mes más caluroso jamás registrado. En términos generales, la Tierra experimentó un aumento de alrededor de 2,5 grados Fahrenheit (aproximadamente 1,4 grados Celsius) en comparación con el promedio de finales del siglo XIX, marcando un alarmante cambio en las condiciones climáticas desde el inicio de los registros modernos.

Cientos de millones de personas en todo el mundo sintieron los impactos del calor extremo, lo que subraya la urgencia de abordar la crisis climática en curso. Aunque los científicos confirman la influencia de la actividad humana en la tendencia de calentamiento a largo plazo, aún se están investigando otros factores que podrían afectar las variaciones climáticas anuales o plurianuales, como El Niño, los aerosoles y la contaminación, y las erupciones volcánicas.

El fenómeno climático de El Niño, activado en mayo de 2023, históricamente coincide con años particularmente cálidos. Aunque se espera que sus mayores impactos se manifiesten en febrero, marzo y abril, las temperaturas récord en la segunda mitad de 2023 se registraron antes del pico del episodio actual de El Niño.

Los científicos también han explorado los posibles efectos de la erupción del volcán submarino Hunga Tonga-Hunga Ha’apai en enero de 2022. Un estudio reciente reveló que los aerosoles volcánicos, al reflejar la luz solar lejos de la superficie terrestre, provocaron un leve enfriamiento general de menos de 0,2 grados Fahrenheit (aproximadamente 0,1 grados Celsius) en el hemisferio sur después de la erupción.

La NASA recopila estos datos de temperatura utilizando información de estaciones meteorológicas y instrumentos basados en barcos y boyas. Análisis independientes de la NOAA y el Centro Hadley concluyeron que las temperaturas superficiales globales para 2023 fueron las más altas desde que comenzaron los registros modernos, respaldando la urgencia de abordar la crisis climática en curso.

Este alarmante aumento en las temperaturas subraya la necesidad de tomar medidas globales significativas para frenar el cambio climático y sus impactos devastadores en la salud del planeta y sus habitantes. La comunidad internacional se enfrenta a un llamado urgente a la acción para abordar este desafío global y proteger nuestro hogar común.







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