La empresa Southern Perú, propiedad del Grupo México, denunció un «grave atentado» en el campamento minero Los Chancas (Apurímac) por parte de un grupo de presuntos mineros informales que incendiaron sus instalaciones.

La minera que lleva adelante el proyecto de extracción de cobre, con una inversión de 2.600 millones de dólares, informó en un comunicado que unas «300 personas, entre desconocidos y presuntos mineros informales e ilegales, atacaron violentamente el campamento», durante la noche del martes 31 de mayo, «destruyendo e incendiando» sus instalaciones.

En el ataque, los agresores, además de violencia física, utilizaron «explosivos y armas de fuego», razón por la cual la empresa trasladó, de manera inmediata, a sus trabajadores y contratistas, «sin que se registren heridos o daños personales», precisó.

La compañía remarcó que las afectaciones en el campamento, ubicado entre los distritos de Tapairihua y Pocohuanca, en la provincia de Aymaraes, «son cuantiosas», dado que han comprobado la destrucción de cuatro camionetas, tres grupos electrógenos, casetas de seguridad, más de 15 módulos de vivienda de los trabajadores, el comedor, carpas para laboratorio y depósitos de combustible.

Southern informó que los hechos han sido denunciados a la Policía Nacional y al Ministerio Público, y solicitó la intervención inmediata de las autoridades del Estado para que «este hecho no quede impune».

Asimismo, la compañía pidió que se eviten nuevos actos delictivos y amenazas contra su personal y los pobladores que también «están siendo agredidos por este grupo delictivo».

Apurímac, región rica en recursos mineros, es centro de otro conflicto social, que se ha extendido por más de un mes, en el yacimiento de Las Bambas, que opera la empresa china MMG y produce el 2 % del cobre a nivel mundial.

Allí, el martes, los pobladores de la comunidad campesina de Huancuire y organizaciones civiles, como la red Muqui, denunciaron la represión de la Policía Nacional durante un enfrentamiento, que ha dejado al menos un herido.

Los pobladores de Huancuire se encuentran en una zona llamada Chalcobamba, dentro de los terrenos del yacimiento minero, desde el pasado 14 de abril en protesta por los presuntos incumplimientos de la compañía con las comunidades que les vendieron sus tierras hace unos diez años.

Sin embargo, la Policía ingresó al lugar para presuntamente desalojar a los pobladores, que respondieron enfrentándose a los agentes, según declaró el asesor legal de la comunidad de Huancuire, Alexander Anglas, a los medios locales.

El abogado añadió que hay un poblador herido con un perdigón en el rostro, y cuyas imágenes han sido compartidas en redes sociales por la red Muqui.

Por su parte, Las Bambas denunció un ataque por parte de los pobladores de Huancuire, cuando la empresa intentaba limpiar una poza de relaves, que ha dejado «contusos» entre la policía y el personal de mantenimiento, así como «daños a bienes y otras instalaciones» de la mina. 







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