Una buena planificación marca la diferencia entre un sistema que ahorra energía y uno que se convierte en una fuente de problemas.
Una buena planificación marca la diferencia entre un sistema que ahorra energía y uno que se convierte en una fuente de problemas.

Por Stakeholders

Lectura de:

Instalar placas solares en casa puede ser una de las decisiones más inteligentes para reducir el recibo de luz y apostar por energía limpia, pero hacerlo sin la información correcta puede convertir la inversión en un dolor de cabeza. Desde cálculos improvisados hasta elegir componentes incompatibles, muchos usuarios cometen fallos que afectan el rendimiento del sistema y encarecen el proyecto más de lo previsto.

Comprender cómo funcionan las instalaciones fotovoltaicas y anticipar los errores más comunes es clave para asegurar un autoconsumo eficiente y duradero. Aspectos como un estudio personalizado, la calidad de los equipos, la correcta instalación eléctrica y una orientación adecuada marcan la diferencia entre una inversión sólida y una instalación llena de problemas evitables.

¿Cuáles son los errores frecuentes al instalar un panel solar?

1. Cálculo incorrecto de necesidades energéticas

Muchas personas instalan paneles “al ojo”, guiándose por la última factura eléctrica. Sin embargo, este método es insuficiente. El consumo puede variar por cambios en hábitos o la incorporación de equipos como aire acondicionado o un coche eléctrico.

La solución: solicitar un estudio de consumo personalizado. Las empresas especializadas ajustan el diseño según los picos diarios de demanda para evitar quedarse cortos o sobredimensionar la instalación.

2. Componentes incompatibles o de baja calidad

El mercado está lleno de paneles, inversores y baterías que prometen grandes resultados. El riesgo está en combinar equipos que no funcionan bien entre sí.

Cuando eso ocurre, “los fallos y la baja eficiencia aparecen como la visita del tío incómodo en las fiestas: de sorpresa y nada bienvenidos”, advierte el análisis. Un inversor pequeño conectado a paneles muy potentes o reguladores insuficientes pueden reducir drásticamente la producción.

La clave: exigir certificaciones, compatibilidad y garantías por escrito de todos los componentes.

3. Fallos eléctricos que comprometen la seguridad

La electricidad no admite descuidos. Errores como cables con sección incorrecta, conexiones deficientes o ausencia de protecciones obligatorias pueden derivar en incendios, caídas de tensión y sanciones por incumplir el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión.

Por eso, contar con un electricista autorizado es indispensable.

4. Mala ubicación y presencia de sombras

Un panel mal orientado o afectado por sombras reduce de forma inmediata la producción. La orientación óptima suele ser hacia el sur, pero incluso pequeñas desviaciones o la sombra de una chimenea pueden marcar la diferencia.

La recomendación: analizar sombras, cuidar la inclinación y utilizar estructuras robustas para evitar problemas en tormentas.

5. Trámites, ayudas y mantenimiento: los olvidados de siempre

Muchos usuarios subestiman la burocracia: permisos, legalización, ayudas o compensación de excedentes. Delegar esta parte a una empresa instaladora evita retrasos y penalizaciones.

Además, el mantenimiento es esencial: limpiar paneles y revisar conexiones evita fallos repentinos y asegura mayor durabilidad.

LEA TAMBIÉN: ACNUR revela que por impacto del cambio climático más de 67.000 personas huyen cada día







Continúa con tu red social preferida

Al continuar serás un suscriptor gratuito

O continúa tu correo.

Escriba su correo electrónico con el que se suscribió para acceder

Suscríbete

Ya me suscribí.