Al menos media decena de versiones del virus compiten por convertirse en la próxima cepa dominante en Estados Unidos, pero todas forman parte del mismo árbol genealógico.

Por Stakeholders

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Las hospitalizaciones relacionadas con el coronavirus están aumentando en algunas partes del mundo, sobre todo en Estados Unidos. Asimismo, ha habido una variedad de titulares preocupantes sobre la evasión inmunitaria y la mayor transmisibilidad de la siguiente ronda de variantes de coronavirus.

Al menos media decena de versiones del virus compiten por convertirse en la próxima cepa dominante en Estados Unidos, pero todas forman parte del mismo árbol genealógico. “Todas son descendientes de ómicron”, afirmó Albert Ko, médico y epidemiólogo de la Escuela de Salud Pública de Yale. 

Aunque cada subvariante tiene mutaciones ligeramente diferentes, ninguna de ellas parece estar creando olas significativas todavía, como sí lo hicieron las variantes delta y ómicron cuando aparecieron por primera vez, aseguró Ko.

Esto es lo que saben los expertos hasta ahora sobre las nuevas subvariantes y lo que sus mutaciones pueden significar para las infecciones reincidentes, los síntomas, los picos de casos y las opciones de tratamiento.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés), la subvariante BA.5, que impulsó la oleada de COVID-19 en el verano, sigue causando algo menos de la mitad de las infecciones en todo el país. Pero otras dos subvariantes están creciendo rápidamente y se espera que superen a la BA.5 muy pronto: BQ.1 y BQ.1.1.

Hasta el 28 de octubre, BQ.1 representaba el 14 por ciento de las infecciones por COVID-19 en Estados Unidos, mientras que BQ.1.1 representaba el 13,1 por ciento. Otra variante, denominada BQ.4.6, también ha ganado algo de terreno desde agosto. Ahora representa el 9,6 por ciento de los casos.

Las BF.7, BA.5.2.6, BA.2.75 y otras variantes también se disputan la posición en Estados Unidos, mientras que otra variante llamada XBB ha sido noticia por su papel en el aumento de casos de COVID-19 en Singapur. Algunos informes han llegado a llamar a la XBB la “variante pesadilla”, a pesar de que el número de casos e ingresos hospitalarios asociados a ella ya había descendido de manera significativa para el 29 de octubre.

El recuento de casos y la localización de cada subvariante son importantes sobre todo para quienes siguen de cerca la pandemia e intentan rastrear hasta qué punto las subvariantes evaden las protecciones inmunitarias, cuánto circulan en una comunidad y qué gravedad pueden tener para los infectados.

La evolución no es nada nuevo. “Ya nos hemos enfrentado a esto antes, con la gripe, por ejemplo. Los virus y los patógenos intentan constantemente adaptarse y escapar de la presión inmunitaria que les planteamos”,  explicó el experto. 

Los síntomas más comunes siguen siendo una leve secreción nasal, dolor de cabeza y dolor de garganta. Estos pueden preceder a una prueba de covid con resultado positivo, y los síntomas pueden ser leves o un poco más graves durante la duración de la enfermedad. 

Las personas con alto riesgo de padecer COVID-19 grave o con familiares vulnerables también deben considerar la posibilidad de usar cubrebocas, evitar los lugares cerrados con mucha gente y preguntar a los demás sobre los síntomas de covid o las exposiciones si asisten a reuniones durante la temporada de festividades. 







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