Este jueves 6 de septiembre inició la vigésimo sexta edición de Perú Sostenible En Vivo, un evento que convoca al sector privado y público junto con la academia y la sociedad civil para discutir sobre el cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

Esta jornada, centrada en la P de Planeta, puso énfasis en la transición hacia economías bajas en emisiones y la reducción de la vulnerabilidad al revalorar la gestión del riesgo. 

La inauguración estuvo a cargo de Cayetana Aljovín, presidenta del Consejo Directivo del evento; Carlos Garatea, rector de la Pontificia Universidad Católica; Felipe Ortiz De Zevallos, fundador y presidente de APOYO; y María Antonieta Alva y Gianfranco Ferrari, presidentes de Perú Sostenible En Vivo.

La primera conferencia abordó los retos y oportunidades en la transición hacia una economía cero emisiones y fue presidida por Gonzalo Muñoz, chairman del Consejo Asesor del Climate Champions Team en UNFCCC y cofundador de TriCiclos, Manuia, Polkura y SistemaB.

El especialista señaló que la actual crisis sanitaria evidencia la urgencia de establecer una nueva relación con la naturaleza y de repensar el actual modelo de producción y consumo. Y que la economía lineal predominante, “adquirir-usar-eliminar”, es responsable en gran medida del agotamiento de los recursos y del cambio climático.

El objetivo de cero emisiones netas para el 2050 se estableció como un nuevo estándar para cualquier tipo de industria y es de la economía como un todo, incorporando las metas de las naciones, las ciudades, el sector financiero y la academia.

“El consumo y la producción sostenibles consisten en hacer más y mejor con menos. También se trata de desvincular el crecimiento económico de la degradación medioambiental, aumentar la eficiencia de recursos y promover estilos de vida sostenibles”, señaló Muñoz, en consonancia con los lineamientos de la Organización de las Naciones Unidas.

Lograr una economía más sustentable y avanzar hacia las cero emisiones es un desafío compartido por diferentes naciones. “Sin embargo, las empresas también tienen mucho por hacer y un nuevo programa busca acelerar las transformaciones necesarias”, enfatizó el experto.

Esta jornada también abordó la atención hacia la biodiversidad en la agenda de la sostenibilidad empresarial, una exposición a cargo de Catherine Sahley, consultora principal de Environmental Resources Management (ERM).

“Es fundamental comprender este contexto de partida para afrontar la escala y ambición medioambiental que ya se están dando en la esfera empresarial y gubernamental. La gran pregunta que todos nos hacemos es si podemos ser sostenibles y, a la vez, tener crecimiento social y económico”, dijo la experta. 

Para Sahley, la importancia que la gestión ambiental tiene para la empresa es grande, pues mejora la actuación y la imagen ambiental ante la autoridad y sus partes interesadas. Es por ello que, en los últimos años, se tiene una vasta oferta de herramientas y sistemas de gestión empresarial.

Entre estas medidas destaca el ahorro energético, algo tan sencillo como cambiar los equipos de iluminación o aire acondicionado por otros de bajo consumo o desconectar los dispositivos electrónicos cuando no estén funcionando.  

En la actualidad las empresas reciben de parte de clientes, consumidores e inversionistas cada vez más exigencias de productos y servicios amistosos con el medio ambiente. De tal modo, resulta prácticamente imprescindible para alcanzar el éxito en el ámbito empresarial adoptar un estándar de gestión ambiental.

La jornada también abordó la clave de la electrificación para un futuro bajo en carbono, una temática dirigida por Mariana Heinrich, directora de Energía de WBCSD. La experta comentó que los centros urbanos tienen que transformarse para ser más densos a la vez que necesitan adoptar rápidamente vehículos eléctricos para contribuir a que el calentamiento global se mantenga por debajo de 1,5 grados centígrados.

La electrificación es el proceso por el cual las industrias como la del automóvil están haciendo la transición hacia motores eléctricos. Las empresas están recurriendo a la electrificación para impulsar el transporte y los procesos industriales en un esfuerzo por reducir las emisiones, adoptar energías alternativas y aumentar la eficiencia.

Como beneficio adicional, destacó Heinrich, los sistemas electrificados a menudo son más ligeros y fáciles de controlar que los sistemas mecánicos y con fluidos como es el caso del tradicional motor de combustión. La nueva revolución de la electrificación hace que los ingenieros desarrollen nuevas formas de generar trabajo, calor y energía utilizando sólo electricidad y así diseñar dispositivos que funcionen sólo con motores eléctricos.

La primera parte de la jornada cerró con la ponencia «Índice de desempeño ambiental (EPI): oportunidades para la sostenibilidad en el Perú», a cargo de Zach Wendling, investigador afiliado al Yale Center for Environmental Law & Policy.

Elaborado por las Universidades de Yale y Columbia, el EPI clasifica a 180 países en su progreso hacia la mejora de la salud ambiental y refleja el estado de la sostenibilidad de la mayoría de países del planeta. Wendling mostró indicadores que ilustran cómo Perú se compara con los objetivos internacionales, países pares y su propio desempeño anterior.

En el indicador de áreas terrestres protegidas, el país tuvo un puntaje de 83 sobre 100 y se ubicó en el puesto 90 de 180. En emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) proyectadas en 2050, obtuvo un puntaje de 22 sobre 100 y se ubicó en el puesto 134 de 180. A nivel de Latinoamérica y el Caribe, Perú registra un puntaje de 39.8, lo cual lo ubica en el puesto 26 de 32 naciones, por debajo de El Salvador y Bolivia.  







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