El lago Titicaca atraviesa uno de los periodos más delicados de los últimos años. Entre el 1 de mayo y el 6 de octubre de 2026, su nivel de agua descendió 53 centímetros debido a la escasez de precipitaciones y al aumento de las temperaturas en el altiplano puneño.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) advirtió que esta tendencia continuará durante las próximas semanas y estimó que la reducción podría llegar a 70 centímetros hacia finales de noviembre.
La situación ocurre en medio de un déficit hídrico que afecta a la región Puno y que está asociado a las condiciones climáticas generadas por el fenómeno El Niño, las cuales favorecen una mayor evaporación y reducen la disponibilidad de agua en la zona.
Temperaturas más altas intensifican la evaporación
Según explicó el director del Senamhi en Puno, Sixto Flores Sancho, la disminución del nivel del lago responde principalmente a la combinación de lluvias insuficientes y temperaturas más elevadas de lo habitual.
La evaporación se ha convertido en una de las primeras consecuencias visibles de este escenario climático en el altiplano. La menor disponibilidad de agua no solo impacta el ecosistema del Titicaca, sino que también genera preocupación entre las poblaciones que dependen de este recurso para actividades productivas y de subsistencia.
La reducción sostenida del nivel del lago plantea desafíos para las comunidades rurales, particularmente para los productores agrícolas y pecuarios que dependen de condiciones climáticas favorables para el desarrollo de sus actividades.
Senamhi prevé menos lluvias hasta marzo de 2027
Las perspectivas climáticas para los próximos meses tampoco son alentadoras. De acuerdo con las proyecciones difundidas por el Senamhi, las precipitaciones podrían ubicarse hasta 40% por debajo de los promedios históricos entre enero y marzo de 2027.
De confirmarse este escenario, aumentaría el riesgo de sequías en el altiplano puneño y se incrementaría la presión sobre las actividades agrícolas, ganaderas y los recursos hídricos de la región.
Especialistas de entidades estatales consideran además que las condiciones asociadas al fenómeno El Niño podrían prolongarse hasta marzo de 2027, manteniendo la incertidumbre sobre la recuperación de los niveles de agua del Titicaca.
Alertan por heladas en el altiplano puneño
A la escasez de lluvias se suma otro factor de riesgo para la población. El Senamhi pronosticó un descenso de las temperaturas nocturnas y la ocurrencia de heladas meteorológicas entre el 5 y el 7 de octubre, con mayor intensidad durante el 6 de octubre.
Ante este panorama, la Dirección Zonal 13 Puno del Senamhi convocó una reunión virtual para informar sobre las perspectivas climáticas 2026-2027. En el encuentro participarán autoridades, productores, representantes de la sociedad civil y ciudadanos interesados en conocer los posibles impactos del comportamiento climático en la región.
La evolución del nivel del Titicaca será clave en los próximos meses. Mientras persistan las altas temperaturas y el déficit de lluvias, el lago continuará enfrentando una presión creciente que podría afectar tanto a los ecosistemas altoandinos como a las actividades económicas que dependen de sus aguas.









