La presidenta de la República, Keiko Fujimori, anunció que Coca-Cola Perú y Arca Continental Lindley invertirán US$ 1,000 millones en el país durante los próximos cinco años. El anuncio se realizó tras una reunión con directivos de ambas compañías y un recorrido por la planta embotelladora ubicada en Pucusana.
El director ejecutivo de Arca Continental Lindley, Enrique Pérez Barba, detalló que los recursos estarán orientados a ampliar y modernizar infraestructura productiva y operativa, fortalecer la cadena de frío, promover empaques retornables y reforzar el vínculo cultural de las marcas con los consumidores peruanos.
Obras por Impuestos en Pucusana
La presidenta Fujimori destacó que de este monto, US$ 500 millones se destinarán directamente a infraestructura de bodegas y apoyo a la cadena de valor. “Es un mensaje muy positivo y esperamos que sea un ejemplo para todo el sector privado que cree y apuesta por Perú”, afirmó, subrayando que la inversión generará empleo, mejor calidad de vida y oportunidades para reducir la pobreza.
La mandataria informó que las empresas invertirán US$ 90 millones mediante el mecanismo de Obras por Impuestos. En ese marco, Coca-Cola Perú y Arca Continental Lindley avanzan con el Proyecto Esquema Pucusana, que busca dotar de agua potable y alcantarillado moderno a más de 31,000 vecinos del distrito.
La obra, con una inversión de S/ 291 millones, es la más grande adjudicada bajo este mecanismo a nivel nacional en 2025. En abril, Arca Continental Lindley inició la elaboración del expediente técnico, paso clave para su ejecución y posterior transferencia a Sedapal.
Además, las compañías anunciaron la donación de dos millones de litros de agua y 150,000 mantas para las poblaciones que enfrentarán los efectos del fenómeno El Niño, según informó la Agencia Andina.
Confianza en el país
Fujimori resaltó que esta inversión refleja la confianza en el futuro del Perú y exhortó a otras empresas a seguir el mismo camino. Señaló que espera que Coca-Cola y Arca Continental Lindley formen y contraten más jóvenes, además de integrar a la micro y pequeña empresa en sus cadenas de producción, como ya ocurre con las 370,000 bodegas con las que trabajan.
“Desde el gobierno tenemos una posición firme de garantizar estabilidad, seguridad jurídica y un clima adecuado para invertir, sin dejar de lado la protección de los trabajadores, porque el desarrollo económico no se mide únicamente en cifras”, manifestó.
La presidenta concluyó que el objetivo para los próximos cinco años es consolidar un Estado que garantice estabilidad, seguridad, salud, educación y mejor calidad de vida para todos los peruanos.









