La inteligencia artificial (IA) está transformando la forma en que las personas trabajan, se comunican y acceden a la información. Sin embargo, también está reproduciendo estereotipos de género y dejando a las mujeres fuera de decisiones clave sobre el futuro digital, advirtió un reporte de ONU Mujeres.
De 138 países evaluados, solo 24 incluyeron referencias al género en sus estrategias nacionales de IA y apenas 18 adoptaron medidas sustantivas con perspectiva de género. Para Jayathma Wickramanayake, responsable de Tecnologías Digitales en ONU Mujeres, “lo más preocupante es que no se trata de un fallo de diseño, sino de una laguna política real que quedó completamente sin resolver”.
¿Cómo la IA refuerza los estereotipos hacia la mujer?
La experta explicó que los modelos de IA extraen sesgos de décadas de textos escritos en contextos donde las mujeres eran clasificadas en el ámbito del hogar y los hombres en el de los negocios y la carrera profesional.
Un estudio de 133 sistemas de IA reveló que 44 % presentaba sesgos de género y más de una cuarta parte mostraba sesgos tanto de género como raciales. En algunos casos, los sistemas generaron respuestas que presentaban a las mujeres como objetos sexuales o subordinadas a los hombres.
La situación se agrava con la expansión de la IA generativa en la vida cotidiana. En el Reino Unido, 88 % de las agencias de publicidad y medios ya utilizan esta tecnología, lo que refuerza desigualdades a través de algoritmos discriminatorios.
Los riesgos van más allá de los estereotipos. Según ONU Mujeres, una de cada cuatro defensoras de derechos humanos, activistas y periodistas declaró haber sufrido violencia en línea asistida por IA. El estudio reveló que 12 % sufrió difusión no consentida de imágenes personales y 6 % fue blanco de deepfakes.
Las mujeres representan solo 30 % de la fuerza laboral mundial en IA, según la OIT, lo que genera preocupación por un futuro tecnológico construido sin sus perspectivas. ONU Mujeres advierte que sin una mayor participación de mujeres y grupos subrepresentados, los prejuicios existentes corren el riesgo de arraigarse en las tecnologías futuras.
Además, las mujeres tienen casi el doble de probabilidades que los hombres de ocupar puestos con alto riesgo de automatización fuera del sector de la IA, lo que podría profundizar desigualdades en los mercados laborales.
Impacto económico y comercial
Abordar los prejuicios no es solo una cuestión de derechos. La Alianza contra los Estereotipos, iniciativa convocada por ONU Mujeres, demostró que la publicidad libre de estereotipos de género genera mejores resultados comerciales. Las marcas inclusivas registraron mayor crecimiento en ventas, fidelización de clientes y capacidad de fijación de precios.
ONU Mujeres exige que la igualdad de género y los derechos de mujeres y niñas se integren en cada etapa del ciclo de vida de la IA, desde el desarrollo hasta la gobernanza. La organización advierte que las decisiones tomadas hoy definirán si la inteligencia artificial se convierte en una herramienta de inclusión o en un mecanismo que refuerce desigualdades históricas.









