Los terremotos del 24 de junio en Venezuela, con magnitudes de 7.2 y 7.5, dejaron miles de muertos y desaparecidos, convirtiéndose en la peor catástrofe sísmica en más de un siglo.
En medio de la devastación, surgió una historia que conmovió al mundo: la de Draco, un Yorkshire Terrier de seis años que fue rescatado con vida tras permanecer 12 días atrapado bajo los escombros en Caraballeda, estado La Guaira.
El rescate de Draco
La familia del perro buscaba a su abuela y a otras mascotas desaparecidas cuando escucharon un ladrido débil entre las ruinas. Ese sonido los guió hasta Draco, protegido milagrosamente por un armario que amortiguó el peso de los escombros. Un vecino identificado como Jair arriesgó su vida para sacarlo de entre las paredes derrumbadas. “Jair arriesgó su vida para salvar a Draco, una demostración de amor. Los buenos somos más”, se leía en el video difundido por YOYOPRESS NOTICIAS.
Tras el rescate, Draco fue atendido por la Brigada Veterinaria y trasladado a un Centro de Emergencia para continuar su recuperación.
El caso de Draco no fue el único. Milo, otro perro, fue rescatado tras 12 días bajo los escombros gracias a los Topos Azteca de México y la USAR de El Salvador. Buddy, también Yorkshire, sobrevivió ocho días atrapado en Caraballeda. Panchito, un loro, resistió nueve días, aunque murió por deshidratación. Estas historias reflejan la resiliencia de los animales y el esfuerzo de los equipos de rescate internacionales.
El impacto del terremoto
Los sismos devastaron La Guaira, donde el suelo blando y la cuenca profunda agravaron el colapso de edificaciones. El balance oficial es estremecedor: 3,685 muertos, 16,740 heridos y 50,000 desaparecidos según la ONU. De los 190 edificios colapsados, 158 se concentraron en La Guaira.
La tragedia expuso además la crisis institucional. De 300 estaciones de monitoreo sísmico, menos de diez quedaron operativas bajo la gestión de Funvisis. El sistema de salud colapsó y la lenta respuesta gubernamental, sumada a la militarización en la entrega de víveres, generó fuertes críticas y aumentó la desaprobación política.
Animales en contextos de desastre
El rescate de Draco recuerda que los animales también son víctimas en catástrofes naturales. Su supervivencia depende de la rapidez de los operativos y de la solidaridad de las comunidades. En Venezuela, brigadas veterinarias y organizaciones internacionales trabajan para asistir a perros, gatos y aves afectados por el terremoto.
La historia de Draco se convirtió en un símbolo de esperanza en medio de la devastación. Su rescate demuestra que cada vida importa y que la solidaridad puede marcar la diferencia incluso en los escenarios más oscuros.









