En la provincia de Maynas, en Loreto, se desarrolla un proyecto de repoblamiento de tortugas taricaya que ha permitido la liberación de más de 25,000 ejemplares en distintos puntos de la región amazónica.
La iniciativa, impulsada mediante un trabajo articulado entre comunidades locales, Grupo AJE, autoridades regionales, el Sernanp y Caretur, busca recuperar una especie emblemática del país, amenazada por el consumo indiscriminado de sus huevos, el tráfico ilegal y la contaminación de los ecosistemas acuáticos.
Conservación con impacto comunitario en la Amazonía peruana
El modelo de conservación contempla la protección e incubación de huevos en playas artificiales acondicionadas, el monitoreo constante y la liberación de crías en su hábitat natural. Comunidades como San José de Lupuna, en la cuenca del río Nanay, cumplen un rol clave en el resguardo de los nidos.
Desde el inicio del programa hace siete años, se ha logrado el manejo técnico de más de 927 nidos, la incubación controlada de 30,700 huevos y el nacimiento de más de 20,000 crías, consolidando un impacto sostenido en la recuperación de la taricaya.
“Desde Grupo AJE, con AMARUMAYU nos hemos sumado a este esfuerzo de conservación porque creemos que el desarrollo sostenible requiere construir alianzas de largo plazo con las comunidades y proteger activamente los ecosistemas donde operamos. Con estos esfuerzos estamos fortaleciendo el equilibrio de los ecosistemas amazónicos y asegurando la sostenibilidad del programa en el tiempo”, señaló Alberto Suárez, gerente de AMARUMAYU de Grupo AJE.
Agenda global de conservación
Además de la protección de esta especie, la iniciativa incorpora un enfoque de desarrollo local que promueve educación ambiental en niños y jóvenes, fortalece capacidades comunitarias e impulsa oportunidades vinculadas al ecoturismo sostenible.
La conservación de tortugas forma parte de una agenda internacional que busca proteger especies amenazadas mediante alianzas entre instituciones científicas, autoridades ambientales y sector privado.
En Tailandia, por ejemplo, Grupo AJE respalda investigaciones junto al Phuket Marine Biological Center para conservar la tortuga laúd, la especie marina más grande del mundo, actualmente en riesgo. Estos estudios se enfocan en dietas para crías y programas de preparación antes de su liberación en el mar, reforzando esfuerzos de conservación fuera de su hábitat natural.
En el marco del Día Mundial de la Tortuga, que se conmemora cada 23 de mayo, experiencias como las desarrolladas en Maynas y Tailandia evidencian cómo el trabajo articulado entre comunidades, autoridades y sector privado puede contribuir a la conservación de especies amenazadas.
“En Grupo AJE creemos que el sector privado puede desempeñar un rol importante cuando trabaja de manera articulada para proteger los ecosistemas y generar oportunidades sostenibles”, finalizó Suárez.









