La sostenibilidad empresarial en Perú atraviesa un punto de inflexión. Durante el evento “Empresas que elevan el estándar global 2026”, organizado por la Revista Stakeholders, líderes corporativos y especialistas coincidieron en que los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) se han convertido en un factor determinante para competir en mercados internacionales.
El encuentro, organizado en el Hotel Pullman de San Isidro, reunió a compañías peruanas incluidas en el Sustainability Yearbook de S&P Global, quienes compartieron las estrategias que les han permitido alinearse con estándares globales y responder a las nuevas exigencias de inversionistas y stakeholders.
Empresas que elevan el estándar global: el nuevo reto de las empresas en sostenibilidad
Uno de los principales consensos fue que las métricas ESG han dejado de ser un componente reputacional para integrarse directamente en la gestión empresarial. Estas métricas, ahora comparables a nivel global, funcionan como un lenguaje común entre empresas e inversionistas, condicionando el acceso a financiamiento y la evaluación de desempeño corporativo.
En esa línea, el Corporate Sustainability Assessment (CSA) de S&P Global se posiciona como una herramienta clave no solo de medición, sino de gestión. Su adopción está influyendo en decisiones operativas, financieras y estratégicas dentro de las organizaciones.
Este enfoque ha llevado incluso a cambios directos en procesos productivos y logísticos. «Nos faltaba toda esta ruta de descarbonización […] y eso hizo que cambiemos directamente la operación del sistema de distribución y del mantenimiento», explicó Jackeline Tapia, gerente de Sostenibilidad de Cálidda.

La conversación también puso énfasis en los factores internos que permiten sostener estos estándares en el tiempo. La cultura organizacional, la gobernanza y el liderazgo de la alta dirección fueron identificados como elementos críticos para integrar la sostenibilidad en el núcleo del negocio.
Otro de los puntos clave fue el impacto de la sostenibilidad en la relación con inversionistas. «Eso es muy importante para los inversionistas que solamente invierten en aquellas empresas que tienen reconocida práctica de gobierno corporativo y sostenibilidad», señaló Patricia Gastelumendi, gerente Corporativa de Responsabilidad de Ferreycorp.
En paralelo, se destacó que la adopción de estándares internacionales también se nutre del aprendizaje global. «Mostrar las buenas prácticas de otros países nos ayudó a poder tener un modelo a seguir en temas ambientales, sociales y de gobernanza.», complementó Gastelumendi.
El debate también puso énfasis en los factores internos que permiten sostener estos estándares en el tiempo. La gobernanza, en particular, fue identificada como un eje crítico. «Sin duda la gobernanza está estrechamente relacionada a lo que cuidamos, que es la confianza de los clientes», declaró María Luisa Ángeles, gerente de Sostenibilidad del Grupo Unacem.
Así, más allá de reportar indicadores, el reto para las empresas peruanas radica en incorporar la sostenibilidad como parte estructural de su modelo de gestión, en un contexto donde la competitividad global exige resultados medibles y consistentes.
Finalmente, los participantes coincidieron en que comunicar adecuadamente estos avances es parte del desafío empresarial actual. «No hay nada que perjudique más a las empresas que estar haciendo algo bien y no estar divulgándolo de forma representativa», señaló Luis Albarrán, Sales Director, Energy Transition and Sustainability | LATAM en S&P Global.
El evento confirma que la sostenibilidad corporativa en Perú está dejando de ser un diferencial para convertirse en una condición necesaria de competitividad en los mercados globales.









