La ingeniera Patricia Mahela Prieto Veramendi, investigadora y doctoranda en Ingeniería y Ciencias Ambientales de la Universidad Nacional Agraria La Molina, desarrolla una propuesta innovadora para el tratamiento de aguas residuales mineras a partir de la cascarilla de arroz, un residuo agrícola abundante en el Perú.
El proyecto plantea una solución sostenible a uno de los principales pasivos ambientales asociados a la actividad extractiva, con impacto directo en la salud pública y la protección de los ecosistemas.
¿Cómo la cáscara de arroz reducirá las aguas residuales mineras?
La investigación se centra en la producción de biochar o biocarbón modificado con dióxido de manganeso, un material capaz de remover arsénico del agua y transformarlo en una forma menos tóxica y más manejable.
Este avance cobra relevancia en un contexto donde muchos sistemas convencionales no logran eliminar de manera eficiente las formas más peligrosas de este contaminante, frecuente en efluentes mineros.
“Para ello llevo la cascarilla de arroz a 600 grados en una atmósfera inerte, posteriormente la modifico con dióxido de manganeso para incrementar su superficie y mejorar su capacidad de absorción del arsénico y otros contaminantes. Esto considerando que muchos sistemas de tratamiento no logran remover de manera eficiente las formas más peligrosas de arsénico”, explicó Prieto Veramendi a través de las redes sociales de la UNALM.
El uso de este biocarbón permitiría mejorar los procesos de tratamiento de agua tanto en comunidades ubicadas en zonas de influencia minera como en empresas que buscan optimizar su gestión ambiental.
La propuesta se alinea con principios de economía circular al reutilizar residuos agrícolas y convertirlos en insumos de alto valor tecnológico aplicados a la remediación ambiental.
Como parte del desarrollo del proyecto, la investigadora realizará una pasantía en la Michigan State University entre el 1 de marzo y el 31 de mayo. Durante este periodo llevará a cabo una caracterización avanzada del biochar antes y después del proceso de absorción, con el objetivo de evaluar los cambios estructurales del material y fortalecer la base científica de la investigación.
“Será una gran oportunidad para fortalecer mis capacidades como investigadora y aplicar los conocimientos que pueda adquirir allá en una solución a una problemática aquí en Perú”, señaló.
El proyecto de Prieto Veramendi evidencia cómo la ciencia aplicada y la innovación tecnológica pueden ofrecer respuestas concretas a desafíos ambientales del país, al tiempo que promueven el aprovechamiento eficiente de recursos locales y el desarrollo de soluciones sostenibles con potencial de escalamiento.









