¿Conoce el origen de lo que trae puesto?

La industria de la moda en el Perú está supeditada, en su mayoría, a la comercialización del producto final: la prenda de vestir. En ese contexto, es notorio el alto nivel de consumismo generado por el fast Fashion. Frente a ello, el consumo responsable recae en la decisión final del cliente que accede a la prenda no sólo en base a su calidad y precio, sino también por su impacto ambiental y social, y por la conducta de las marcas que los elaboran.

Por: Marco Minaya
mminaya@stakeholders.com.pe

En un entorno cada vez más globalizado, la industria de la moda en el Perú tiene un prometedor potencial de crecimiento, dado el impacto e influencia a nivel mundial. Este abarca tanto a la alta costura, ropa hecha por diseñadores individuales para una clientela adinerada, como a las prendas de vestir fabricadas en serie o listas para usarse que se venden en grandes almacenes y tiendas. No obstante, como toda experiencia industrial, el mercado de la moda implica intensos procesos económicos, sociales y sobre todo ambientales dentro de su cadena de valor. En ese sentido, la moda se ha convertido en una industria problemática tanto por su alto impacto en el medio ambiente, como por la explotación de millones de trabajadores en todo el mundo, debido a las altas exigencias que demanda el mercado comercial.

Y es que bajo el concepto “¿sabes quién hizo tu ropa?, varios grupos ligados al diseño independiente en diversos países de Europa y Norteamérica impulsan una tendencia que cuestiona, en cierto modo, los procesos actuales de la industria de la moda como tal. Paralelamente, en el marco del Fashion Revolution Day, que se desarrolla cada 24 de abril y que conmemora la muerte de más de mil trabajadores en Bangladesh, aplastadas tras el derrumbe del edificio en el que laboraban, surge esta necesaria apuesta por desafiar al sistema en curso existente en toda la industria para proponer de que la moda puede ser empleada como fuerza positiva y de cambio en toda su cadena de valor.

Ornella Paz, Co-Fundadora de la Asociación de Moda sostenible del Perú (AMSP)

Es así que surge el desarrollo de la moda sostenible; tendencia mundial que tiene como finalidad que todos los involucrados de la cadena de valor de la industria textil, desde el productor hasta el consumidor final, tomen conciencia social y ambiental con respecto a sus productos, generando el menor impacto negativo posible. En ese contexto, ¿qué tanto se ha posicionado la moda sostenible en el mercado peruano? Para Ornella Paz, Co-Fundadora de la Asociación de Moda sostenible del Perú (AMSP), consideró que posicionar la moda sostenible en nuestro país es responsabilidad tanto de las marcas o empresas como de todos los actores que involucran al sector.

En ese sentido, la decisión de una marca o empresa del sector de apostar por la sostenibilidad, basado en la implementación de procesos limpios en su cadena de valor que contribuyan al medio ambiente e implemente adecuados entornos laborales, donde se establezca el salario justo respetando los derechos laborales “definitivamente lo diferenciará del resto de marcas comerciales”, acotó la cofundadora.

Asimismo, un actor del sector clave dentro de la cadena textil lo conforman los diseñadores. En palabras de Denisse Távara, vocera especializada en temas sostenibles de la industria de la moda, en el Perú estos vienen teniendo un aporte significativo con el tema de la moda orgánica o sello verde. Es decir, estos emplean sus productos con piezas tanto orgánicas como reciclables, que puedan ser reutilizables. Sin embargo, “no solo el tema de moda sostenible abarca este punto, sino implica el desarrollo de buenas prácticas laborales, sobre todo en quienes confeccionan este tipo de prendas con dichos materiales”, enfatizó la especialista.

Del mismo modo, ambas especialistas consideraron que esta problemática lo debe enfrentar tanto el sector público como el privado. En esa línea, el rol del Estado “juega un papel importante, porque tiene que velar por un crecimiento sostenible y sustentable, en donde se generen buenas prácticas de producción”, indicó Távara. Por su parte, Paz agregó que es fundamental dar a conocer a los empresarios textiles las ventajas de los procesos de producción eficientes con responsabilidad en nuestro entorno.

Fast Fashion vs Moda Sostenible

No obstante, frente a la alta competitividad de las marcas en la industria de la moda, en la mayoría de los casos, muchas de estas aplican una estrategia empresarial conocida como Fast Fashion, la cual básicamente consiste en introducir colecciones de ropa que siguen las últimas tendencias de la moda, pero que han sido diseñadas y fabricadas de una forma rápida y barata; de tal forma que dichas marcas ofrecen al consumidor final la posibilidad de acceder a la última tendencia en moda a precios más bajos. Para Paz, el modelo del negocio del fast Fashion, en su afán de mantener los precios bajos, vulnera muchas veces los derechos laborales, y no cuenta con planes de protección al medioambiente en sus procesos de producción. En efecto, “lo que persigue es la alta dirección de productos sin importarle necesariamente los medios para conseguirlo”, recalcó.

Denisse Távara, vocera especializada en temas sostenibles de la industria de la moda

Asimismo, frente al alto nivel de consumismo que conlleva la industria de la moda, según Távara, en este mercado comercial circula demasiada información, permitiendo que la moda sea consumida al día a día. “El consumidor está detrás de una vitrina seducido por una prenda de marca, pero la gente no sabe qué historia existe detrás de cada prenda”, puntualizó.

Para cambiar este panorama, en opinión de la cofundadora de AMSP, la mejor arma para enfrentar esta realidad que existe es educando y creando conciencia en el consumidor final. “Las personas deben preguntarle a las marcas: ¿Quién hace mi ropa?, que cuestionen la razón de los bajos precios y en base a ello decidan una compra consciente”, señaló. En ese sentido, desde la óptica de Paz, si el consumidor se mantiene informado, exigirá una prenda de calidad y estará dispuesto a pagar el precio que le corresponde.

Y es que la moda sostenible, según indicó Paz, plantea un cambio en la industria comercial, cuyo fin es conseguir una transformación en la cadena de producción hasta llegar al consumidor final. Dado que en la actualidad, las tendencias ligadas a la moda se modifican y evolucionan cada vez de manera más volátil con el transcurrir de los años, los negocios dentro de la misma necesitan desarrollar mecanismos que apuesten por la sostenibilidad tanto a nivel ambiental como laboral. En ese sentido, la responsabilidad que tiene el consumidor es clave para determinar y promover este cambio dentro de la propia industria de la moda.

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