“Las tecnologías agropecuarias NO dañan las producciones”

Por: Alonso Arias Loayza
aarias@stakeholders.com.pe

 

Luis Fernando Martínez, gerente regional de la División de Agro de BASF para América del Sur, nos comenta acerca del proyecto Allin Kawsay, que tiene como fin desarrollar sosteniblemente la producción de papa de los pequeños agricultores en la región de Huánuco.

 

Allin Kawsay es un concepto que parte de una filosofía andina, ¿qué relación posee este  término con el proyecto estratégico de RSE?

Allin Kawsay significa dar buen vivir para la prosperidad, entonces nosotros buscamos eso para los agricultores en las zonas alto andinas, específicamente cultivadores de papa. Usualmente en estas lugares encontramos pobreza, monocultivo  y están alejados del uso de innovaciones tecnológicas. Queremos demostrar que a partir del uso de herramientas con tecnología de alto valor,ellos pueden alcanzar una mayor productividad y así obtener  mejor prosperidad para el uso de esos productos.

 

Al obtener una mayor prosperidad para el uso de esos productos, ¿qué se logra a nivel social?

Logramos romper distintos paradigmas; uno, de que el campesino o pequeño agricultor pueda tener acceso a productos de alto valor. Por otro lado, se ve reflejado una alta productividad. Ese es el concepto filosófico y por donde nace esto.

Luis Fernando Martínez Gerente Regional de la División de Agro de BASF para América del Sur

¿Cómo se plasma el valor compartido y la ciudadanía corporativa en el programa Allin Kawsay?

El valor compartido está plasmado cuando generamos negocios para la compañía a través del desarrollo y soluciones productivas que generan prosperidad en el agricultor. Con respecto a la sociedad corporativa, nosotros tenemos un compromiso  de desarrollar la sociedad en donde trabajamos. Tenemos ese compromiso de darles prosperidad, siempre cuidando el medio ambiente. Hemos impactado ya a más de 3 200 agricultores con trabajo de enseñanza. Hacemos negocio, ellos tienen mayor desarrollo social, tenemos más ingreso económico en el agricultor, y estamos cuidando el medio ambiente. Ahí se juntan el valor compartido y la ciudadanía corporativa.

“Hemos impactado ya a más de 3 200 agricultores con trabajo de enseñanza. Hacemos negocio, tenemos más ingreso económico en el agricultor y cuidamos el medio ambiente”.

 

En esta enseñanza hacia los agricultores,¿cómo se promueve el cuidado del medio ambiente?

Enseñando el buen uso de los agroquímicos, eso conlleva a que tengan menos impacto negativo en su salud y en el medio ambiente. Por otro lado, para la cosecha de papa, nosotros tenemos un portafolio muy completo para prevenir y controlar las enfermedades del cultivo. Poseemos unas moléculas que producen unos efectos fisiológicos en la planta para ayudar a favorecer la productividad. La realidad es que por un lado tienes a una agroindustria que se desarrolla rápidamente, quienes son capaces de comprar tecnología; y por otro lado, al pequeño agricultor que se aleja de estas posibilidades. Con este proyecto queremos minimizar esa brecha y que la competitividad de ese pequeño agricultor, cuando salga al mercado, sea mayor.

 

¿Hay alguna alianza con el Estado?

Sí, estamos trabajando con el MIDIS, con el INIA, y lo que queremos hoy presentando a Allin Kawsay es que nosotros hemos logrado ya la demostración de que esto no es necesidad de bajo costo, sino realmente es una inversión que produce beneficios. Inclusive, hemos demostrado que con más inversión la productividad es mayor.

“La idea es que esos niños se queden en el agro, al sentir que pueden tener bienestar realizando esa actividad.”

 

¿Qué estrategias van a emplear en esta nueva etapa?

Hemos invertido en promoción, tenemos cinco técnicos contratados en esa zona, dando capacitación técnica a los agricultores, tenemos al equipo BASF enfocado con  los cinco  profesionales. Venimos desarrollando los indicadores de mediano y largo plazo sobre cómo esa prosperidad económica mejora los índices socioeconómicos de la región.

Además, estamos haciendo todo un trabajo desde las universidades con apoyo de personas extranjeras, para que nos ayuden a construir esa matriz que nos permita evidenciar qué pasa cuando hay un agricultor con prosperidad económica. Entre nuestras hipótesis están la disminución de los índices de desnutrición, mejor comprensión lectora en los niños, mejor bienestar; y la idea es que esos niños se queden en el agro, al sentir que pueden tener bienestar realizando esa actividad, para así  generar sostenibilidad en el sector.

¿Cuáles son las proyecciones futuras?

Nosotros queremos que Allin Kawsay tenga una vida propia, y por eso la invitación a que entidades gubernamentales como el Ministerio de Agricultura, el MIDIS, entre otros, se unan a este programa. También a las entidades privadas, queremos agentes de fertilizantes, a los grandes súper mercados, las grandes superficies con los cuales podamos generarle valor.

“Yo veo al Perú como el país de Sudamérica donde hay un Gobierno y un Estado que quiere la agricultura.”

 

¿Qué fue lo más complicado para el desarrollo del proyecto?

Las tecnologías agropecuarias no dañan las producciones. Transmitir este mensaje es el reto diario que tenemos. Por ello, realizamos  las parcelas demostrativas, las cuales vienen acompañadas de evidencias técnicas que demuestren la viabilidad de este proyecto.

 

Según su experiencia en la industria de nutrición ganadera¿Hay proyecciones futuras en este rubro que se aplicarán en el Perú?

La idea de Allin Kawsay es también desarrollarlo para todos los demás cultivos del Perú, nuestro foco ahora está en la papa, pero aspiramos en abarcar aún más. Actualmente estamos en cinco regiones de Huánuco, recién empezamos, el país posee 250 000 agricultores, y el tercer año recién vamos a llegar a 25 000, entonces falta mucho aún. En ganadería, no tenemos algo estructurado hoy, porque yo veo al Perú como el país de Sudamérica donde hay un Gobierno y un estado que quiere la agricultura, y la pone como eje central del programa de desarrollo, es ahí donde tenemos que sacar provecho y aportar como compañía.

 

 

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