Por Stakeholders

Lectura de:

Mg. Galia García – Hjarles Villanueva
Jefa de Programas Académicos de la Vicepresidencia de Sostenibilidad de la Universidad San Ignacio de Loyola


Desde hace un tiempo no hay semana en la que no se publiquen noticias sobre problemas ambientales globales, como que nueve de cada diez personas respiramos aire contaminado, según la OMS[1]; o cómo cada minuto se vierte al mar el equivalente a un camión de basura lleno de plásticos[2]. Por otro lado, con menos frecuencia se difunden historias sobre personas y/o empresas que vienen innovando en gestión de desechos para la generación de energía, reutilización y reducción de uso de recursos, disminución de procesos químicos que contaminan el aire, entre otros.

Estas noticias, y el hecho de que el consumo de nuestros recursos para un año se usa en menos de ocho meses, como lo menciona WWF y la GFN [3], han llevado a las autoridades y a las empresas de todo el mundo a repensar la economía y su proceso lineal de producción. Este no tiene cambios desde la primera Revolución Industrial −extracción de recursos, producción de bienes, consumo y generación de residuos[4]− y hoy en día es evidentemente insostenible si queremos vivir en un planeta sano y con recursos por varios milenios más.

En ese sentido, y como se propone desde la Ellen Macarthur Foundation, debemos adoptar un modelo de producción diferente que sea reparador, regenerativo y que pretenda conseguir que los productos, sus componentes y los recursos en general mantengan utilidad y valor en todo momento. Es decir, debemos trabajar en una economía de ciclo continuo y desarrollo positivo que conserve, mejore y optimice el uso de los recursos naturales, mientras minimiza los riesgos de su gestión y los flujos renovables para un funcionamiento eficaz y adaptable a todas las escalas [5].

Pero la economía circular (EC) no solo busca contribuir a la sostenibilidad de los recursos del planeta, al cambio climático, a la eficiencia de producción y a la gestión de residuos, sino que, adicionalmente, es una gran oportunidad para reforzar el bienestar social, la creación de valor y brindar nuevas fuentes de trabajo a través de la implementación de tecnologías innovadoras en los procesos, servicios y modelos empresariales (pensados desde el diseño hasta la disposición final del producto), así como el cambio de cultura y mentalidad de los ciudadanos para repensar su comportamiento y forma de consumo[6].

El Perú no es ajeno a estas nuevas tendencias: por ejemplo, empresas como baterías ETNA ha logrado reciclar al 100 % los componentes de una batería chatarra para convertirla en una nueva; o San Miguel Industrias PET, que cuenta con una planta que puede reciclar 20,000 toneladas de botellas plásticas al año y posteriormente convertirlas en nuevos envases[7].

Por nuestra parte, desde la Corporación Educativa USIL en alianza con Kimberly Clark y Aldeas Infantiles SOS, promovemos desde el programa Campus Sostenible el reciclaje de papel en todas las sedes con el programa Ecolegios, en el que participan alumnos de educación secundaria, entre quienes se promueve los principios de la economía circular y, paralelamente, se contribuye socialmente a poblaciones en situación de vulnerabilidad, como los niños de Aldeas Infantiles SOS.

Asimismo, en USIL nos preocupamos por brindar una educación que permita formar ciudadanos y profesionales responsables, capaces de plantear soluciones sostenibles e innovadoras a través de cuatro cursos electivos que conforman la Mención en Sostenibilidad y Responsabilidad Social, los cuales pueden ser llevados por los estudiantes de todas las carreras a nivel pregrado.

Nuestro compromiso como Corporación Educativa con el planeta es promover en nuestra comunidad educativa la producción de bienes y el consumo responsable de los recursos a través de una educación innovadora y globalizada que permita analizar e investigar sobre nuevas formas de producción y consumo. Ello pensando en el balance económico, social y ambiental, que contribuya con la transición hacia una economía circular del Perú y el mundo.







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