Una educación de calidad sólo se logrará trabajando en la inclusión social

Perú es el país que ha crecido más en América Latina en la última prueba PISA 2015 respecto a la medición del 2012. Sin embargo, pese a que se ha mejorado en ciencias, matemática y comprensión lectora, seguimos rezagados y estamos aún muy lejos de lograr la nota probatoria de la OCDE. El Perú obtuvo 397 puntos en el rubro de ciencias siendo el promedio de 493 puntos.

De acuerdo a UNICEF, el problema educativo más grave que afecta a las niñas y niños del Perú es el bajo nivel existente de comprensión lectora y razonamiento matemático. Se trata de dos competencias básicas del proceso de aprendizaje sin las cuales las niñas y los niños peruanos ven limitados su desarrollo integral y sus oportunidades de llegar a la adultez como adultos productivos y ciudadanos plenos. Igualmente, los resultados PISA 2015 también concluyen que los alumnos peruanos que tienen un nivel socioeconómico y cultural más alto obtuvieron 507 puntos en la prueba de ciencia, una calificación mayor que el promedio de los países miembros de la OCDE. Por otro lado, los estudiantes del nivel más bajo consiguieron apenas 305 puntos. La diferencia entre los niños que viven en condiciones privilegiadas y los que tienen una situación precaria es de 202 puntos, habiendo 100 puntos de diferencia entre ricos y pobres.

En el Perú el prejuicio y discriminación genera la exclusión social, lo que produce la aparición de situaciones de conflicto que impiden el tránsito desde una sociedad jerarquizada y excluyente a una democrática e inclusiva1 . Según Wilfredo Ardito, la sociedad peruana tiende hacia la estereotipia y el prejuicio sobre la base de características sociales y étnicas, a pesar de que muchas veces no hay conciencia de ello2

No deja de ser un desafío por lo tanto el tener una población educada que tenga la capacidad de cuestionar con fundamentos, levantar la voz y hacer respetar sus derechos sin poner en riesgo los derechos del resto de ciudadanos. Por lo tanto, lograr una educación inclusiva y de calidad para todos implica reconocer que la educación es uno de los motores más poderosos y probados para garantizar el desarrollo sostenible.

Garantizar una educación de calidad es uno de los 17 Objetivos Desarrollo Sostenible (ODS).Con este fin, el ODS Nº4 :

Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos

  1. Espinosa Agustín et ál. Estereotipos, prejuicios y exclusión social en un país multiétnico: el caso peruano. Revista de Psicología Vol. XXV (2),       2007
  2. Ardito, W. Cómo hacer negocios en un país multirracial. Punto de Equilibrio. 2006

busca asegurar que todas las niñas y niños completen su educación primaria y secundaria gratuita de aquí a 2030. También aspira a proporcionar acceso igualitario a formación técnica asequible y eliminar las disparidades de género e ingresos, con el fin de lograr acceso universal a educación superior de calidad. Y ésta es una tarea no sólo del Estado sino también del sector privado que además de promover proyectos de educación, tiene en sus manos el poder de desarrollar una cultura empresarial sin prejuicios ni discriminación.

Y como diría la premio Nobel de la Paz 2014, Malala Yousafzai:

“Un niño, un profesor, un libro y una pluma pueden cambiar al mundo. La educación es la única solución”.

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