Conflictos Socioambientales: ¿El “Caldo Base” es la solución para los Conflictos Socioambientales? Parte II

Conflictos Socioambientales: ¿El “Caldo Base” es la solución para los Conflictos Socioambientales? Parte II
Por: Rafael Valencia – Dongo Cárdenas
Presidente Ejecutivo de Grupo Estrategia

 

En la primera parte del artículo comentábamos sobre la importancia del “Caldo Base” para contrarrestar la acción de los líderes antisistema, opositores a la inversión privada. Para ello utilizábamos la analogía del cocinero y el tiempo de preparación que necesita para realizar un “caldo base” sustancioso que seduzca a los comensales y los fidelice. El “Caldo Base” vendría a ser la Base Social, la cual ha demostrado ser fundamental para combatir la resistencia a la inversión y dar mayor libertad de acción a la empresa privada.

El grado de involucramiento de la base con el proyecto surgirá luego de un trabajo paciente en el que los actores legítimos de la comunidad adoptan un pensamiento y una conducta que consolidará una red de instituciones en torno a una visión positiva y optimista del futuro, y se convertirá en el principal parapeto ante el ataque de los actores ideológicos y antisistema. La Base Social servirá para generar una “ola social” que aislará a los antisistema, dejándolos como “cura sin feligreses” y darán confianza a las autoridades, que ante la fuerza y la contundencia de la ola social podrán actuar sin temor, guiando a la población.

Como cualquier otra organización humana, la base social no surge por generación espontánea, hay que cultivarla lo que implicará en principio analizar y compenetrarse con  la zona a profundidad. A diferencia del usual trabajo que se ejecuta luego de haber efectuado un mapeo de actores líderes e instituciones, por lo general la construcción de la Base Social está más bien referida al trabajo directo con los ciudadanos de a pie, casi uno por uno, lo que implica un gran esfuerzo de movilización y de comunicación a través de los medios. La construcción de Base Social es usualmente bastante más importante que gozar del beneplácito de las autoridades, por cuanto ese apoyo momentáneo de las autoridades puede ser muy rápidamente tornado en oposición al proyecto, cuando la presión de los antisistema incrementa. Quizá la prueba palpable es cómo uno a uno los alcaldes de Islay pasaron de una posición favorable a una de opositores a un importante proyecto en Arequipa. La Base Social permitirá generar la “ola” a favor de la inversión, en la cual los políticos de turno se subirán, cual surfistas, sin dificultad alguna. Por lo contrario si la ola contra la inversión crece, los políticos líderes se subirán también a la ola contra la inversión.

¿Esto es un problema? No lo es, si se sabe generar la ola a favor de la inversión y el desarrollo.

La construcción de la Base Social es un movimiento de abajo hacia arriba, desde el pie de la pirámide; consolidada la base ya no será necesario el trabajo hacia arriba, por cuanto los líderes se subirán gustosos a comandar a los ciudadanos de la base social cohesionados en torno a una visión de desarrollo personal y de maximización de sus recursos. Si algún líder pretendiese oponerse a lo que la base de la pirámide le indique, entonces se verá ante la disyuntiva de quedarse sin seguidores o de pasar a convertirse en un pigmeo político.

La Base Social implica el despliegue de recursos para poder despertar, en los ciudadanos con conocimiento previo de lo que acontece en la realidad social, el deseo de  buscar  la superación y la búsqueda de la legítima transformación social, dejando los miedos que el cambio implica.  La Base Social compuesta por cientos o miles de individuos se instalará en las instituciones legítimas de la Sociedad y desde allí promoverá la defensa de su causa y generará redes con otras instituciones.

La Base Social no solo actuará impulsando y defendiendo en la colectividad sus ideas y propuestas, además servirá como cadena de transmisión hacia el Gobierno Central y los gobiernos subnacionales, haciendo sentir sus percepciones, necesidades, acciones y comprometiendo a los gobiernos y líderes a subordinarse ante los intereses de la Sociedad. La Base Social deja de lado la natural pasividad de los ciudadanos. No hacer nada frente a los antisistema deja de ser una opción; para una base social consolidada, la manipulación es más remota.

La gestión de la Base Social permite que la misma se dinamice y regenere en la medida que los ciudadanos que la componen estén involucrados, para ello previamente debería establecerse procesos de acogida –una buena herramienta es la comunicación mediática y la educación técnica- que permita la adopción de valores compartidos, la formación de una organización sólida, el establecimiento de herramientas para la participación social y una organización actuante y participativa en la comunidad. Estas organizaciones con reconocimiento informal en la Sociedad, pasarán a ser parte de la constelación pro desarrollo que enfrenten a los pocos, pero muy  efectivos antisistemas.  La Base Social  existe en la medida en que tenga claro los beneficios que les aporta el impulsar la inversión, obviamente por ello la comunicación estratégica es indispensable (no la comunicación publicitaria que normalmente se hace), así como si existe un abanico de alternativas de colaboración con el logro de los fines que se propone la Base Social.

Casos de éxito hay varios, quisiera referirme en particular al  caso de la empresa Minera La Zanja ubicada en la provincia de Santa Cruz (región Cajamarca), que luego de un conflicto socioambiental impulsado por los activistas antisistema, decidió estratégicamente replantear su presencia en la Comunidad y mucho antes de iniciar la construcción de la mina, inició en una alianza entre el Estado, la Empresa y la Comunidad, la realización de las redes de energía eléctrica  que dotarían de energía a 28 pueblos, seguidamente impulsó la electrificación para otros 400 poblados y anexos. Además, promovió en acuerdo con el mejor instituto peruano de enseñanza en temas  mineros, el adiestramiento técnico de jóvenes que luego contrataría para sus operaciones.

Los miles de ciudadanos que fueron beneficiados con la energía eléctrica, la enseñanza técnica, la construcción de infraestructura educativa, entre otros, permitió a la empresa contar con una Base Social de ciudadanos fidelizados a la inversión y el desarrollo. Las autoridades, al principio  opositoras a la inversión, terminaron subiéndose a la ola por el desarrollo. Como todo lo bueno en la vida, el proceso fue lento pero la consolidación de la mina en la Comunidad constituye ahora el mejor y más valioso soporte ante los embates de los antisistema. La mina se convirtió así en parte de la familia, en el buen vecino de la Comunidad.

Minera La Zanja no se quejó de que el Estado estaba ausente, por el contrario tomó la iniciativa y sirvió de articulador para que su presencia en la zona de influencia permitiese a los ciudadanos  revertir graves procesos de indefensión instalada en la mente de los mismos, contribuyó así a que la comunidad en su entorno no sea manipulable; por el contrario los ciudadanos empoderados  se conviertan en principales promotores de sus intereses, aislando a los líderes ideológicos y pecuniarios. La comunidad respondió con agradecimiento y la mina respondió con reconocimiento en un eterno círculo que se construye y reconstruye diariamente.

La construcción de la presa Bramadero fue de singular importancia por cuanto fomentó  la participación directa de los ciudadanos en sus emprendimientos agrícolas, cubriendo así las necesidades de agua para regadío, pero sobre todo  permitió empoderar a los ciudadanos contra la manipulación, dándoles -después de siglos-  autonomía  e identificación con sus capacidades para aprovechar sus recursos en bien de ellos mismos. Esta nueva actitud de los  ciudadanos generó una base social importante que determinó una ola a favor de la inversión, que terminó impulsando a la prensa radial a dejar su tradicional posición por mantener el estatus quo de pobreza de las ciudades, tornándolo  en una comunicación con mensajes que propiciaban el cambio social hacia la esperanza, pero a su vez a la construcción práctica de una realidad mejor.  Todo ello generó cambios concretos en la Sociedad, en las instituciones y en los individuos.

Fuerza fundamental para lograr pasar de un escenario de conflicto social a uno de convivencia armoniosa estable, fue el trabajo de todo el personal de Minera La Zanja que desde el presidente hasta el último colaborador amalgamaron una especial y cuidadosa armazón de toma de decisiones para no dejar detalle en la búsqueda temprana de la ansiada Base Social  y esta quizás haya sido la más importante herramienta para lograr la paz social.

Aprender de sus errores pasados, actuar mucho antes de construir la mina, hacer gestión de la Base Social, prever la normal ausencia del Estado, usar adecuadas “plataformas” para llevar su mensaje de desarrollo y observar cómo los opositores ideológicos y pecuniarios son dejados por los pobladores “como cura sin feligreses”. La empresa seguramente nunca tendrá todos los elementos ideales para construir una Base Social, pero sabe que con lo que tiene debe hacer lo mejor: “con estos bueyes hay que arar”.

Para terminar, la Base Social –cual Caldo Base- permite el enriquecimiento mutuo de los ciudadanos y definitivamente aporta a la creación de la confianza social contra el uso del miedo y la intimidación. Sin embargo, la Base Social no surge por generación espontánea, hay que gestionarla, legitimarla y enriquecerla; toma tiempo construirla. ¿Se anima a apoyar la construcción de la misma? Los antisistema lo harán de todas maneras para sus propósitos.

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