Tratando de entender el proceso del desarrollo empresarial sostenible

 

Por: Humberto Montalva
Colaborador especial de la revista Stakeholders

El 14 y 15 de mayo, se llevó a cabo en el Swissôtel el 22° Simposio Internacional Empresa y Desarrollo Sostenible de Perú 2021, unos de los principales eventos en cuanto a responsabilidad social empresarial (RSE) y sostenibilidad se refiere. Este foro, cuyo lema fue «Transformando el papel del Sector Privado», tuvo como objetivo empoderar a las empresas, muchas de las cuales ya están dando pasos concretos para alinear sus negocios a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

En esta nota voy a repasar algunos elementos de los paneles «¿Dónde estamos parados?» y «¿Hacia dónde vamos?», pues en ambos casos se esboza de manera interesante el esquema de la empresa socialmente responsable alineada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), un proceso de toma de consciencia y adaptación que muchas empresas peruanas ya han iniciado.

En este sentido, el análisis se centrará en tres pasos que las empresas han seguido para ser sostenibles. Además, agregaré dos elementos adicionales que son producto de mi reflexión y experiencia en el campo de la comunicación corporativa. Se trata de un esquema propuesto de cara al interior de un negocio, dejando de lado otros factores externos como la legislación.

El primer elemento que le permite a una empresa iniciar su camino hacia el desarrollo sostenible no es otro que la toma de consciencia, la cual implica una preocupación legítima y real de una compañía por el futuro. La toma de consciencia debe iniciar en la directiva de una compañía, ya que esta tiene el poder de cambiar el modo de funcionamiento de la firma. Definitivamente, este paso es el punto de partida para encaminar el negocio hacia un crecimiento respetuoso y sostenible.

La empresa no trabaja sola. Sus procesos, internos y externos, están acompañados por terceros, sean estos proveedores o distribuidores. Una vez analizada su cadena productiva, se darán cuenta que los ajustes que propongan tendrán un impacto mayor si alinean tanto su filosofía como sus procesos con sus stakeholders o grupos de interés. Este tercer paso es el alineamiento de procesos y la relación con nuestros grupos de interés.

Humberto Montalva – Colaborador especial de la revista Stakeholders

Aquí retomo, de forma más o menos exacta, la propuesta de los excelentes panelistas que trajo el Simposio de Perú 2021. La contribución que quiero dar se relaciona con elementos vinculados a mi ejercicio profesional y que, de alguna manera, contribuirían a dinamizar y potenciar el proceso. El primero, sin duda, tiene que ver con el fortalecimiento de la visión empresarial que incluya el alineamiento con los ODS. Parece un paso evidente, no obstante, lo que he observado en muchas empresas, grandes y pequeñas, es que existe precisamente una distancia entre acción y filosofía. Cuando una empresa inicia una estrategia de sostenibilidad empresarial sin que ello esté en su ADN (filosofía, misión, visión y valores), los resultados pueden ser poco impactantes y, en consecuencia, poco alentadores.

Lo que no se ve, no existe. Consecuentemente, este proceso tiene que estar acompañado por la consolidación de la comunicación corporativa que permita alinear, tanto hacia adentro (comunicación interna) como hacia afuera, el discurso, la imagen, los valores y demás con la visión sostenible del negocio, ya que no solo es importante hacerlo, sino saber cómo hacerlo visible. En este proceso, se debe posicionar y fortalecer la reputación de la empresa.

Evidentemente, no busco ser exhaustivo en la descripción de este proceso ni de sus subetapas, pero sí en la delineación de algunas grandes líneas que acompañan el proceso que siguen las empresas en este camino hacia el desarrollo que contribuya también a asegurar nuestro futuro como sociedad.