Responsabilidad Social Universitaria: ¿En qué situación nos encontramos?

Por Marco Minaya
mminaya@stakeholders.com.pe


Partiendo del concepto de responsabilidad social (RS) que, por lo general, es abordado por el sector empresarial, este mismo concepto no es ajeno a las universidades. Estas mismas son organizaciones que también generan un impacto determinado con sus grupos de interés. Por ende, en los últimos años, poco a poco estas organizaciones, con o sin fines de lucro, enfocadas en el plano educativo, han ido adoptando diversos enfoques o aspectos involucrados a la responsabilidad social.

En concreto, al referirnos a este tipo de iniciativas, podemos hacer mención a una gestión de Responsabilidad Social Universitaria (RSU), que en la mayoría de casos no solo está basada en acciones puntuales, ligadas al medio ambiente o a la comunidad universitaria en general, sino también a enfoques universitarios que adopta cada institución educativa en función de sus objetivos estratégicos, y arraigado a una formación solida para el desarrollo de sus estudiantes.

En este contexto, ¿en qué situación se encuentra la RSU? En este tipo de modelos, ¿qué es exactamente lo que se busca tanto para la propia universidad como para sus estudiantes? ¿Las instituciones educativas realizan reportes o mediciones de sus impactos con sus grupos de interés? ¿Es posible la formación académica vinculado con un modelo de RSU?  ¿Es posible vincular esta gestión con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la actualidad?

DEFINIENDO EL CONCEPTO DE LA RSU

Ketty Jauregui, Profesora Principal y Coordinadora Académica de los programas RS en la Universidad ESAN

¿Cómo se originó este tipo de modelos en las instituciones vinculadas al ámbito educativo? Según Kety Jáuregui, Profesora Principal y Coordinadora académica de los Programas de RS en ESAN, alrededor de los años cincuenta surgió la preocupación por la educación en Ética y Responsabilidad Social (RS) de las nuevas generaciones de ejecutivos, así como el papel que juega las Instituciones Educativas en dicha formación, la cual se intensificó después de los escándalos empresariales entre los 80 y 90.

Ante esto, agregó Jáuregui, las escuelas de negocios y las universidades están llevando a cabo principalmente dos tipos de acciones: de instrucción y formación (inclusión de cursos relacionados a la RS en sus programas, búsqueda de metodologías apropiadas para el aprendizaje de RS y la sensibilización a los alumnos en el tema) y de aplicación, esto es, actuar ellas mismas como organizaciones donde se aplican los principios de la Responsabilidad Social en la relación con sus stakeholders. “Procurar atender ambos frentes es lo que significa para nosotros ser una universidad socialmente responsable”, enfatizó la vocera de ESAN.

En ese sentido, como bien se mencionó antes, si bien existen modelos distintos que cada universidad adopta para la persecución de sus objetivos, existen ciertas similitudes y diferencias al respecto. Para Matilde Schwalb, directora del Centro de Liderazgo, Ética y Responsabilidad Social (CLERS) de la Universidad del Pacífico (UP), ser una universidad socialmente responsable supone hacerse cargo de todos los impactos que las actividades de la universidad generan. Esto quiere decir que la universidad debe prevenir y gestionar los impactos que genera el desarrollo de su función docente, de investigación, de proyección y su propia gestión interna. “Pero ser responsable no solo significa cuidar y mitigar los impactos negativos sino, también, buscar oportunidades para expandir los impactos positivos de modo que la universidad contribuya a la transformación de la sociedad y a lograr un desarrollo más humano y sostenible”, explicó Schwalb.

Matilde Schwalb. Directora del Centro de Liderazgo, Ética y Responsabilidad Social (CLERS) en la Universidad del Pacífico

La vocera de la UP destacó dos aspectos claves: el gestionar los impactos que toda universidad realiza y el de buscar la contribución a la transformación de la sociedad. Esto último sobre todo en la comunidad universitaria, ya que son ellos los que, mediante la educación, puede cambiar y transformar la sociedad. Está claro que este tipo de gestiones proviene de su filosofía organizacional. En esta misma línea, Miaohong Huang Li, Vicepresidenta de Responsabilidad Social de la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL), comentó que dicha gestión de la RSU significa trabajar los diversos temas prioritarios que se identifican conjuntamente con los diversos grupos de interés, a partir de un innovador modelo de gestión que viene siendo implementado y fortalecido por la Vicepresidencia de Responsabilidad Social, la cual dirige en la actualidad.

“En USIL entendemos que para ser una universidad socialmente responsable se requiere una intervención transversal y multidimensional”, enfatizó Miaohong Huang Li. ¿Qué quiere decir esto? Para la vocera de USIL, lo transversal enfatiza el alcance a todas las unidades educativas y sedes que conforman dicha institución; y multidimensional, porque implica una gestión académica (impacto de los docentes, estudiantes en la malla curricular y contenidos de formación), una gestión corporativa (impacto en los colaboradores, la infraestructura y el medio ambiente), y una gestión social (impacto en la sociedad y las zonas de influencia de la organización).

Miaohong Huang Li, Vicepresidenta de Responsabilidad Social de la Universidad San Ignacio de Loyola

DE LO TRANSVERSAL DEL CONCEPTO A LA APLICACIÓN DEL MISMO: POLITICAS DE RSU

En conversación con Tesania Velázquez Castro, directora de la Dirección Académica de Responsabilidad Social (DARS) de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), destacó que esta casa de estudios tiene en conjunto una serie de políticas de responsabilidad social universitaria[1], que permiten regir todas sus actividades y programas vinculados a la RS. “En nuestro caso, la RSU es una puesta en práctica de una formación en ciudadanía”, enfatizó.

Tesania Velazquez Castro, Directora de la Dirección Académica de Responsabilidad Social (DARS) de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP)

Por ello, la RSU en la PUCP está basado en un modelo transversal a las tres tareas básicas que desarrollan: formación, investigación y compromiso público[2], siendo consustancial a su propuesta educativa y a sus políticas de investigación. Desde esta propuesta se reconoce a la universidad como un actor clave en la búsqueda de una sociedad más justa y democrática, que contribuye con la disminución de la desigualdad y fomenta el reconocimiento positivo de la diversidad y el

cuidado del medio ambiente.[3] En palabras de Velásquez, esta forma práctica de aplicarlo a sus estudiantes radica, por ejemplo, en que todas las facultades y especialidades tienen en su gran mayoría un curso con enfoque de RSU, con el fin que los alumnos cuenten con una formación pertinente que respete las diversidades, y que sea acorde para que puedan responder a los problemas psicosociales del país, a la realidad contextual. ¿Qué significa tener un enfoque de RSU? “Significa que el alumno tiene un contacto con la realidad”, puntualizó la directora de la Dirección Académica de Responsabilidad Social (DARS) de la PUCP.

PUNTO N°1: GESTION DE LOS IMPACTOS DE LA UNIVERSIDAD EN MATERIA DE RSU

De lo que en su mayoría todos los voceros han establecido, se puede apreciar que existen ciertas diferencias y similitudes al respecto. Sin embargo, coinciden en el aspecto de que, al igual que una entidad privada, las instituciones que operan en el ámbito educativo, por su razón de ser de toda organización, también generan impactos con sus respectivos grupos de interés. Entonces, ¿las universidades realizan algún tipo de reportes o mediciones de sus impactos?

Para Miaohong Huang Li, Vicepresidenta de Responsabilidad Social de la USIL, explicó que dicha institución ha desarrollado su Primer Reporte de Sostenibilidad en el año 2015, en el cual se muestran los principales resultados sobre la gestión en sostenibilidad, buscando que estos estén alineados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Entre los indicadores más importantes que se han reportado la USIL tiene los siguientes:

  • Edificios construidos con conceptos de sostenibilidad alineados con estándares LEED (Leadership in Energy & Environmental Design) de The US Green Building Council, lo que finalmente favorece positivamente en la operación no solo por los ahorros de energía y agua que se generan en comparación con otros edificios convencionales, sino también por la comodidad y calidad ambiental que representan para todos los ocupantes.
  • Renovación de los mecanismos de luminarias y griferías para disminuir los consumos disminuyan en algunas sedes, este proceso se sigue implementando para lograr que todas las sedes de la organización sean Campus Sostenibles.
  • Desempeño Académico: Acreditaciones obtenidas, evaluación docente, servicios al alumno, programa de becas y financiamientos otorgados, cantidad de alumnos matriculados.
  • Desempeño social: número de colaboradores, horas de capacitación, participación de voluntarios en líneas de educación, salud, medio ambiente, ayuda humanitaria.
  • Desempeño ambiental: logros ambientales, optimización de energía y agua, gestión de residuos.
  • Gestión económica: Valor económico distribuido.
Elise Bonilla, Jefa de la Oficina de Planificación de la Universidad de Lima

Por su parte, Elsie Bonilla, jefa de la Oficina de Planificación de la Universidad de Lima (UL), comentó que la UL elabora cada dos años el reporte de sostenibilidad PRME- Principios para una Educación en Gestión Responsable. Algunas cifras importantes del ultimo informe que dio cuenta de las actividades realizadas en el periodo 2014-2015 son:

  • En el año 2015 se capacitaron 2.827 trabajadores administrativos en temas de salud integral y seguridad ocupacional, y se logró un incremento del 40 % respecto de la cifra del 2014.
  • El 90 % de nuestros egresados se inserta en el mercado laboral en el primer año, y en el segundo año tenemos insertado al 95 %.
  • Unos 3.800 alumnos de colegios vulnerables recibieron apoyo psicológico de parte de docentes y alumnos voluntarios de la Carrera de Psicología, lo cual representa un 51 % de incremento de la población atendida en el año 2014.
  • Se registraron cerca de quince programas de voluntariado y ayuda social, realizados por alumnos y docentes.
  • En dicho período se desarrollaron, en coordinación con el Instituto de Investigación Científica, catorce investigaciones orientadas al desarrollo sostenible.

En lo que respecta a la gestión de determinar los impactos que realiza ESAN, Kety Jáuregui, Profesora Principal y Coordinadora académica de los Programas de RS en ESAN, declaró que como parte del PRME[4], ESAN presenta reportes de progreso bi-anuales. Los puntos más importantes de los reportes que elaboran son:

  • En materia de gestión ambiental, se señalan por ejemplo los siguientes logros:
  1. Papel reciclado: 21684 kg
  2. Botellas PET recicladas: 1409 kg
  3. Tapas de botellas para sillas de ruedas: 130 kg.
  4. Toners de impresora recogidos: 211 unidades.
  5. Baterías recolectadas: 577 unidades.
  6. Reforestación del campus:
    1 hectárea de la colina en colisión replantada con diferentes especies.
    Instalación de un sistema de riego por goteo
    380 metros lineales replantados con diferentes especies

Por último, Matilde Schwalb, directora del Centro de Liderazgo, Ética y Responsabilidad Social (CLERS) de la UP, explicó que la Universidad tiene una larga trayectoria en la tarea de informar sobre las actividades y los impactos de su gestión. Desde 2006 publica informes para el Pacto Mundial de las Naciones Unidas (PM) y, desde 2012, para el PRME (Principles for Responsible Management Education), también de la ONU. El informe más reciente es el Reporte de Sostenibilidad 2014 – 2015, que integra, en un solo informe, diversos estándares internacionales, como el Global Reporting Initiative (GRI), además de los indicadores del PM y de la red de universidades confiadas a la Compañía de Jesús (Red AUSJAL.).

PUNTO N°2: FORMACION DEL ESTUDIANTE EN MATERIA DE RSU

Si bien una organización, en este caso una institución educativa busca siempre convivir en armonía con su entorno en un contexto de responsabilidad social universitaria; por otro lado, prioriza también el lado humano, de formación académica, que les permita formar jóvenes profesionales para que tomen decisiones que mejoren el país. En ese sentido, ¿de qué forma las universidades forman al alumno en materia de RSU? Para Lorenzo Wong, Director de Proyección Institucional de la Universidad Científica del Sur, en tanto consideremos que la RSU es transversal, se asegura que la formación en esta materia a través de actividades académicas y no académicas.

Lorenzo Wong, Director de Proyección Institucional de la Universidad Científica del Sur

En el caso de la primera, acotó que está relacionado a la formación de competencias, que buscan desarrollar en el estudiante una serie de competencias, tales como ética, compromiso ambiental, la solución de problemas, entre otros, a través de los planes de estudio. Por otro lado, “las actividades no académicas consisten en brindar espacios para el alumno tales como talleres vinculados a temas de sostenibilidad, voluntariado asociado a su carrera, concursos de emprendimiento, entre otros”, explicó Wong.

En la mayoría de casa de estudios por lo general se dicta el curso de RS. De esta forma, se incentiva al alumnado en conocer más de este enfoque; sin embargo, en el caso de la PUCP, abordan el tema de la RSU de forma más transversal, introduciendo no solo un curso de dicha materia, sino que se encuentre en todas las líneas y carreras, para luego poder replicar lo aprendido en clase en zonas fuera del propio campus, haciendo de este aprendizaje más enriquecedor. Tesania Velázquez Castro, directora de la Dirección Académica de Responsabilidad Social (DARS) de la PUCP, afirmó que la idea de implementación de dicho enfoque en el campus hace que el alumno durante su formación ya cuente con un vinculo con la comunidad, una experiencia real para que pueda aplicar lo aprendido en cualquier contexto que enfrente.

Por su parte, enfatizando que también existe un abordaje de este tipo de temas en las casas de estudios en programas de posgrados, Kety Jauregui, Profesora Principal y Coordinadora académica de los Programas de RS en ESAN, expresó, por ejemplo, que en el MBA que dicta dicha escuela, el curso de Ética y Responsabilidad Social es parte de la malla ordinaria del programa por lo que es una de las asignaturas que todo estudiante de MBA debe cursar. El objetivo central de este curso es aportar conceptos y herramientas de responsabilidad social que ayuden al participante a reflexionar y así pueda delimitar los derechos y obligaciones de la empresa en un entorno de desarrollo sostenible y ético.

APUNTES FINALES

Está claro que desde las diferentes universidades que han participado del presente informe resulta evidente la preocupación e involucramiento por estos temas que tienen que ver con la responsabilidad social universitaria, tanto en pregrado como es posgrado. En resumen, 3 ideas claras son las que quedan para la reflexión del tema:

  • Al margen de las diferentes acepciones que cada universidad tenga en relación al concepto de la RSU, hay similitudes que derivan del impacto social, ambiental y económico que genera toda organización. A raíz de esa base, las universidades han tomado diferentes posturas, ya sea mediante la aplicación de políticas, normas, reglamentos actividades entre otros.
  • Por el lado de lo que una universidad impacta con su entorno, los reportes y análisis de los impactos generados por la misma varían una de otra. Mientras que unas optan por realizar reportes de sostenibilidad, otras se limitan a aspectos ambientales o enfatizar las iniciativas o actividades que hayan tenido dentro de su plan.
  • Por el otro lado de la formación académica en materia de RSU, la gran mayoría coincide en las actividades sociales y medioambientales que no solo integran a su comunidad universitaria, sino que beneficia su imagen contribuyendo de forma eficiencia a una mejora con su entorno.

A simple vista, existen muchos esfuerzos por promover más el tema; no obstante, si queremos contribuir de forma más optima a nivel país en este tipo de problemáticas resulta necesario trabajar en conjunto, no solo con las universidades que aparecen en el presente informe, sino también con las nacionales e integrando actores tanto del sector privado como del público. Pese a que existen instituciones del Estado que abordan el tema de la calidad educativa, no son muchas las que tocan el tema de la RSU. Si desde estos actores no hallamos un discurso o posición de como fomentar la RSU en estos centros, difícil va ser que se reúnan esfuerzos.

 

 

[1] Para la PUCP, la Responsabilidad Social Universitaria (RSU) es parte de su misión y es una política institucional orientada a desarrollar los vínculos entre la universidad y su entorno.

[2] Comprendemos “compromiso público” como la expresión RSU del mandato institucional de “relación con el entorno”. En términos RSU, se refiere a todas las formas en las que las actividades y beneficios de la educación e investigación universitarias pueden ser compartidos con lo público — personas, poblaciones, instituciones, medio ambiente— y que son pensadas con el fin de imaginar futuros esperanzadores desde los saberes profesionales en aras del bien común.

[3] Tomado del documento de Políticas de Responsabilidad Social Universitaria de la PUCP.

[4] Principles for Responsible Management Education

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