La ética empresarial: ¿Sólida o no?

La ética empresarial: ¿Sólida o no?

MARCO MINAYA
mminaya@stakeholders.com.pe

En la actualidad, el tema de la ética es un asunto delicado de tratar en las empresas. Si bien se encuentra como pilar fundamental en los diversos códigos de ética de tantas organizaciones, no siempre ello se plasma en el interior de las empresas. Hemos visto hasta la fecha algunos casos de organizaciones públicas y privadas, que han sido cuestionados por casos de corrupción o malas prácticas que atentan contra la reputación de una empresa. Y es que en estos casos, justamente se actúa no necesariamente en función de los valores o pilares con los que cuenta una entidad, sino de forma reactiva, esperando que de manera circunstancial se solucionen los problemas.

Matilde Shwalb, Directora del Centro de Liderazgo. Ética y Responsabilidad Social de la Universidad del Pacífico (UP)
Matilde Shwalb, Directora del Centro de Liderazgo. Ética y Responsabilidad Social de la Universidad del Pacífico (UP)

Para Matilde Shwalb, Directora del Centro de Liderazgo. Ética y Responsabilidad Social de la Universidad del Pacífico (UP), estos eventos revelan un gran fastidio, ya que el hecho que genere indignación es un primer paso para la acción. Según la vocera de la UP, para lograr cambios en la actualidad es necesario crear un ejército de jóvenes que inunden las empresas, que consigan un cambio.

 

 

Fiorella Amorrortu – Oficial de Gobierno Corporativo Latinoamérica y el Caribe de la Corporaciób Financiera Internacional – IFC
Fiorella Amorrortu – Oficial de Gobierno Corporativo Latinoamérica y el Caribe de la Corporaciób Financiera Internacional – IFC

RELEVANCIA EN LA ACTUALIDAD

En este contexto, ¿cuánto ha avanzado en las empresas el tema de la ética? ¿Qué medidas podrían llevarse a cabo al respecto? En la opinión de Fiorella Amorrortu, Oficial de Gobierno Corporativo Latinoamérica y el Caribe de la IFC, es un tema que cada día cobra más importancia a nivel mundial. Y es que, según la especialista, muchos grupos sectoriales, gubernamentales y de inversionistas en todo el mundo han venido proponiendo códigos y pautas para enmarcar la conducta ética de las empresas, ya que no se trata sólo de empresas grandes o listadas como se creía algunos años.

Asimismo, agrega Amorrortu, vemos más empresas que implementan códigos de ética y conducta que rigen no sólo para los que forman parte de la empresa incluyendo a la alta gerencia y directores, sino que ahora se incluyen a todos los stakeholders.

Al adoptar códigos de ética, “las empresas pueden transmitir los estándares que rigen su conducta y generar más confianza y valor agregado hacia sus grupos de interés”, sostuvo.

CÓDIGOS DE ÉTICA: ¿DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA?

¿Cómo traducir el tema de la ética en las organizaciones? Desde la perspectiva de Susana Tejada Matos, Docente del curso de RS y Ética Empresarial del Programa Maestría en Ciencias Empresariales de USIL International Business School, en las empresas la ética se traduce en gestionar adecuadamente la conducta de las personas que trabajan en dichas organizaciones para que mantengan un comportamiento acorde y alineado a los valores organizaciones.

Susana Tejada Matos - Docente del curso de RS y Ética Empresarial del Programa Maestría en Ciencias Empresariales de USIL International Business School
Susana Tejada Matos – Docente del curso de RS y Ética Empresarial del Programa Maestría en Ciencias Empresariales de USIL International Business School

En ese sentido, agrego la especialista, un primer paso para ello es la elaboración de códigos de ética; sin embargo, “lamentablemente en el Perú la gestión del comportamiento ético se queda sólo en la elaboración de un código de ética, lo cual evidentemente, no es suficiente”, aclaró. Entonces, si no es suficiente, ¿qué se debe hacer al respecto? Para Tejada, se debe gestionar dicho código, implementando un comité de ética, ya sea a nivel interno o externo. Además, es necesario implementar canales de denuncia exclusivos para declarar actos antiéticos y tener un procedimiento claro y conocido de acciones cuando algún integrante de la organización se ha ido en contra del código.

Por su parte, Fiorella Amorrortu, Oficial de Gobierno Corporativo Latinoamérica y el Caribe de la IFC,  destacó que las buenas prácticas de gobierno corporativo ayudarían mucho. Para ello, agrega la vocera, es vital que se cuente con una sólida cultura corporativa y exista el compromiso del Directorio. “Es importante transmitir un mensaje claro a todos los stakeholders y contar con procesos que aseguren el logro de los objetivos de la empresa, con información confiable, y sobre todo en cumplimiento de las políticas y obviamente de la ley”, explicó.

Como bien lo menciona Amorrortu, la cultura corporativa es clave. Esto permite que se desarrolle un buen clima, y ligado a la implementación, difusión, y concientización de los valores se puede lograr buenos resultados, previendo en gran medida actos ilícitos o éticos que puedan perjudicar el bien clima que existe en un centro de trabajo. Sabemos que los objetivos comerciales son fundamentales para giro del negocio, sin embargo, ¿a costa de qué? En la opinión de Matilde Shwalb, Directora del Centro de Liderazgo. Ética y Responsabilidad Social de la Universidad del Pacífico (UP), el que las empresas busquen lucrar no es malo. Es parte de su naturaleza, pero eso no puede ser hecho a costa de acciones que puedan atentar contra la ética empresarial y reputación de la empresa.

MECANISMOS

Si bien los valores y cultura de una empresa son la base, según Fiorella Amorrortu, Oficial de Gobierno Corporativo Latinoamérica y el Caribe de la IFC, las empresa deben implementar un sólido sistema de control interno que pueda proporcionar seguridad y establecer una función de auditoria robusta en la que se tenga un comité de auditoría adecuadamente establecido. “El Directorio debe difundir un statement indicando que la empresa tiene cero tolerancias en casos de fraude y corrupción. Además, incluir una política que especifique como se manejan los conflictos de interés es útil”, explicó.

La especialista sostuvo que este conjunto de mecanismos ayudará a las empresas a responder apropiadamente y a difundir sus acciones para disminuir los riesgos de negocio, éticos, de gobernanza y de reputación, y por ende, demostrar el compromiso con la transparencia. Por otro lado, Susana Tejada, Docente de la Maestría en Ciencias Empresariales de USIL International Business School, determinó que existen mecanismos gubernamentales como la ley 30424 y el DL 1352 que entrará en vigor el 1 de enero de 2018, pero también estándares voluntarios como la Norma ISO 37001 para la implementación de un sistema de gestión contra el soborno, que especifica medidas paras evitar prácticas directas o indirectas de soborno, ya sean por parte de los colaboradores o de socios de negocios.

SOSTENIBILIDAD Y ÉTICA EMPRESARIAL

Considerando que el camino a la sostenibilidad es el equilibrio entre los aspectos económicos, sociales y ambientales, las empresas deben siempre tener en cuenta este enfoque porque va estrechamente relacionado con la ética. Tejada manifestó que si las empresas ofrecen al mercado productos y servicios para obtener ganancias, la ética empresarial implica que dichos productos y servicios deben ser útiles para la sociedad, no deben ser peligrosos ni deben haber dañado al medio ambiente ni en su proceso de manufactura ni en su uso; de no ser así es insostenible debido a que la sociedad se sentirá insatisfecha (aspecto social de la sostenibilidad), los clientes ya no demandarían dicho producto-servicio y por consiguiente la empresa obtendría menos ingresos (aspecto económico de la sostenibilidad) y los recursos naturales serían degradados (aspecto ambiental de la sostenibilidad)

De la misma opinión es Amorrortu, de la IFC, quien determinó que las empresas que operen de manera ética van a lograr una ventaja competitiva, crear valor y tener mejor imagen y reputación.  Deben operar garantizando el desempeño económico a largo plazo, pero evitando conductas social y ambientalmente perjudiciales. Así, por ejemplo, los clientes van a preferir adquirir productos de una empresa en la que confían y que responde a las necesidades sociales, que mejore el impacto del medioambiente y que innove a través de su cadena de valor.

La ética empresarial, en medida que cuente con todos estos mecanismos para evitar casos delictivos, éticos o de otra índole va alcanzar mayor solides dentro de la organización.

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