¿Somos el Perú que deberíamos ser?

Por: Adriana Quirós

Todos sabemos que el Perú está avanzando. Hemos tenido un crecimiento económico sostenido, reducción del endeudamiento, de pobreza y anemia. Somos de espíritu emprendedor, tenemos riquezas gastronómicas y de biodiversidad. Nuestro país se ha convertido en un destino “top” entre los más ávidos viajeros, celebridades, personas que mueven el mundo de los negocios y los mismos peruanos que una vez dejaron su país y hoy regresan.

A pesar de eso, todos los días luchamos contra el tráfico, la contaminación, la delincuencia, la violencia contra la mujer, la indiferencia, la discriminación, los trámites, la calidad y el acceso a servicios básicos, la urbanización desmesurada, la tala, minería y caza ilegal, la corrupción y un sinfín de problemas que nos llevan a una sola conclusión: Todavía nos falta mucho camino por recorrer para convertirnos, realmente, en un país modelo.

Si queremos un Perú mejor, debemos cambiar la manera en que hacemos las cosas. Actualmente ya no usamos copias carbón en nuestras oficinas, nos hemos adaptado a las mega tendencias, en este caso, a los avances tecnológicos. Pero hoy, estas mega tendencias incluyen riesgos sociales y ambientales, como el cambio climático, escases de recursos, cambios demográficos, urbanización, desigualdad,
entre otros. Además, de un nuevo orden económico que nos indica que tenemos que cambiar la manera que estamos trabajando actualmente, el “business-as-usual” ya no es una opción, si queremos existir y ser relevantes en el mediano y largo plazo.

Todos debemos apostar por el cambio, nuestra familia, nuestros compañeros, nuestras empresas. Aquí los desafíos los enfrentamos todos juntos, porque nos afectan a todos. Queremos un Perú del cual podamos sentirnos orgullosos, y no solo por su pisco, ceviche y marinera, sino por nuestra capacidad de crecer de una manera sostenible y de poder dejarle a nuestros hijos y nietos un país donde puedan educarse, trabajar y recibir lo mejor cada día, donde puedan estar sanos y tranquilos.

Este año, el CADE Ejecutivo nos invita a reflexionar sobre la oportunidad del desarrollo. Es esencial que nuestra reflexión no se limite al corto y mediano plazo, sino que en los cambios que podemos hacer hoy; la eficiencia energética, la inversión en nuevas tecnologías, la flexibilidad en los horarios laborales para garantizar calidad de vida, las innovaciones que permiten resolver desafíos, el desarrollo de compromisos y políticas, los cambios en la infraestructura del Estado; no se queden en pequeñas acciones de corto plazo, donde nos tomamos la foto y cerramos el expediente.

Incluyamos en nuestra visión y gestión de riesgos los temas de sostenibilidad, revisemos modelos de negocio que ya lo hacen, y hagamos un trabajo real para cambiar la vida de todos nosotros, manteniendo nuestros negocios relevantes, liderando el mercado, protegiendo lo nuestro y logrando una transformación verdadera hacia un Perú Sostenible.

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